SpaceX ha lanzado miles de satélites a la órbita de la Tierra y ahora está explorando planes similares para Marte. La compañía le presenta a la NASA la constelación Marslink, basada en su diseño Starlink para brindar comunicaciones para futuras misiones al planeta rojo.
Durante un reciente encuentro del Grupo de Análisis del Programa de Exploración de Marte, una presentación de la NASA ilustró tres propuestas diferentes de redes de comunicación para la órbita de Marte, informó Spaceflight Now. Las propuestas incluyeron la presentación de una constelación de Marslink, o “múltiples satélites de SpaceX ubicados en la órbita de Marte para brindar plena visibilidad e interoperabilidad para activos en terreno y en órbita”, según indicaba la presentación.
8/ DRM 3 focuses on Mars imaging. pic.twitter.com/qIrQ7OdvkD
— Spaceflight Now (@SpaceflightNow) November 7, 2024
En septiembre SpaceX lanzó su satélite Starlink número 7.000 a órbita como parte de su creciente constelación de Internet. Hoy Starlink opera en 102 países, y SpaceX planea ampliarse para llegar a más regiones del planeta. En total, la compañía quiere construir una enorme constelación de 42.000 satélites en la baja órbita terrestre.
El fundador y CEO de SpaceX Elon Musk también tiene puestos sus ojos en Marte, con ambiciosos planes de no solo enviar tripulaciones humanas al planeta rojo sino de eventualmente “colonizar marte” y construir hábitats permanentes en su inhóspito terreno. No sorprende entonces que SpaceX quiera ampliar su red de satélites de Internet al otro mundo.
¿Quiénes compiten?
La presentación ante la NASA incluye dos propuestas más, de Blue Origin y Lockheed Martin. Como parte del plan propuesto para una red de relay en torno a Marte, Blue Origin sugiere utilizar su remolque/nave orbital Blue Ring diseñado para brindar alojamiento, transporte, reabastecimiento de combustible, transmisión de datos y logística, además de computación en la nube desde el espacio. La compañía se apresta a poner a prueba el Blue Ring como parte de la misión DarkSky-1 (DS-1), auspiciada por la Unidad de Innovación en Defensa del Pentágono. Todavía no se ha revelado la fecha exacta del lanzamiento.
Lockheed Martin, por otra parte, sugiere utilizar a MAVEN (Evolución volátil en la atmósfera de Marte). La nave espacial de la NASA construida por Lockheed Martin se lanzó en 2013 para estudiar la pérdida atmosférica de Marte. Para facilitar las comunicaciones la nave MAVEN se transferiría a una órbita de comunicaciones y operaría de manera similar a la de la red de radio antenas de la NASA, la red del Espacio Profundo.
La presentación muestra que la NASA piensa trabajar con socios comerciales para la futura exploración de Marte, y que usará compañías privadas para establecer una presencia humana sostenible a largo plazo en ese planeta.
La NASA también trabaja en el desarrollo de su propio sistema mde comunicación láser para destinos en el espacio profundo, experimentando con sistemas ópticos que pueden enviar datos usando fotones de luz. Llegar a Marte es solo la mitad de la batalla. El verdadero desafío consiste en construir una infraestructura que pueda dar soporte a las futuras misiones humanas al planeta rojo.