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Ciencia

Más de 300 cañones submarinos ocultos bajo la Antártida reescriben la geografía del fondo oceánico

Una investigación internacional ha permitido elaborar el mapa más detallado hasta la fecha del fondo marino antártico. Los resultados ofrecen una visión completamente nueva sobre las estructuras ocultas bajo el hielo, con importantes implicaciones para la ciencia climática y la dinámica oceánica global
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Bajo las gélidas aguas que rodean el continente antártico se esconde un relieve mucho más complejo de lo que imaginábamos. Un equipo internacional de científicos ha revelado la existencia de más de 300 cañones submarinos que atraviesan el lecho oceánico antártico, multiplicando por cinco las estimaciones anteriores. Este hallazgo, liderado por investigadores de la Universidad de Barcelona y el University College de Cork (Irlanda), redefine la comprensión que se tenía del relieve sumergido en la región más austral del planeta.

Los cañones submarinos son profundas hendiduras en el fondo marino que actúan como canales naturales, por los que circulan sedimentos, nutrientes y corrientes de agua. Aunque se conocen más de 10.000 en todo el mundo, solo una pequeña parte del océano ha sido cartografiada con la suficiente resolución para detectarlos. Esta nueva investigación se basa en la última versión de la Carta Batimétrica Internacional del Océano Austral (IBCSO v2), y ha permitido identificar 332 cañones gracias a técnicas de análisis digital avanzadas.

Cómo se formaron estos gigantes submarinos

Cañones Submarinos En La Antartida
© Tomáš Malík – Pexels

La formación de los cañones antárticos se debe a una combinación de factores geológicos y glaciares únicos en la región. Según el geólogo marino David Amblàs, uno de los responsables del estudio, la clave está en las corrientes de turbidez: flujos densos de agua cargada de sedimentos que descienden por las laderas submarinas a gran velocidad. En la Antártida, la enorme cantidad de sedimentos arrastrados por los glaciares favorece la creación de estructuras particularmente extensas y profundas.

El análisis reveló que los cañones no solo son más numerosos de lo que se pensaba, sino también más grandes y ramificados. La morfología de estas formaciones cambia de una región a otra. En el este del continente, los cañones presentan formas en «U» y estructuras complejas, lo que sugiere una historia geológica prolongada y una actividad glacial constante. En cambio, en la Antártida occidental son más cortos, rectos y con perfiles en «V», lo que apunta a una dinámica más reciente y agresiva.

Esta diferenciación también coincide con lo que se sabe del casquete polar: en el este, el hielo se asentó antes y ha persistido durante más tiempo, dando lugar a una modelación del fondo marino más prolongada.

Su papel oculto en el funcionamiento del sistema climático global

Los Cañones Submarinos En La Antartida Y El Calentamiento Global
© Daniel Newman – Unsplash

Estos cañones no son solo estructuras geológicas curiosas. Cumplen una función clave en la circulación oceánica y en el equilibrio climático de todo el planeta. Actúan como vías de transporte para el agua fría y densa que se forma junto a las plataformas de hielo —conocida como agua antártica de fondo—, permitiendo que se hunda y contribuya al sistema de circulación termohalina, el “motor” que regula el intercambio de calor y nutrientes entre los océanos del mundo.

Además, los cañones también canalizan aguas más cálidas provenientes de capas más profundas, como la llamada agua circumpolar profunda, que puede ascender por estas gargantas y llegar hasta la base de las plataformas glaciares, acelerando su deshielo desde abajo. Este fenómeno es uno de los principales motores del aumento del nivel del mar y del retroceso de los glaciares antárticos.

El problema, según los investigadores, es que los modelos climáticos actuales no incorporan con precisión estos procesos a escala local, lo que genera incertidumbre en las predicciones sobre el futuro del océano Antártico. La complejidad de las dinámicas que se generan en estos cañones —como la mezcla vertical de masas de agua o la canalización de corrientes— queda fuera del alcance de los modelos globales que se utilizan hoy en día, incluso por organismos como el IPCC.

Nuevas fronteras para la investigación del océano Austral

Ante estos resultados, los autores del estudio hacen un llamamiento a la comunidad científica internacional para ampliar la cobertura de batimetrías de alta resolución en zonas aún inexploradas. Hay muchas áreas del fondo antártico que siguen siendo un misterio, y es muy probable que nuevos cañones permanezcan ocultos a la espera de ser descubiertos.

También reclaman una mayor integración entre datos observacionales obtenidos in situ —por medio de barcos, sondas o submarinos autónomos— y datos satelitales, así como la mejora de los modelos numéricos capaces de simular procesos físicos a escala local. Solo con esta información será posible incorporar adecuadamente el papel de estas estructuras en las proyecciones climáticas.

La investigación no solo aporta un nuevo mapa detallado del fondo marino antártico, sino que plantea una cuestión crucial: ¿qué otros secretos ocultan las profundidades del continente helado y cómo podrían alterar lo que creíamos saber sobre el funcionamiento del planeta?

[Fuente: La Brújula Verde]

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