Netflix ya le había puesto las manos encima a La familia Addams y a Avatar: el último maestro del aire, y ahora traerá a Scooby-Doo en acción real. Más allá de lo que uno piense sobre la eventual adaptación, Matthew Lillard – ex de la franquicia – ha dado su aprobación.
Hace poco el histórico Shaggy le dijo a Entertainment Weekly que le “alegraba de veras” saber que se haría esta nueva versión, y dijo que hace años que no se hace una serie animada, con lo que “necesita un regreso”. Para él, la función clave es presentarles a los chicos la idea de las historias de fantasmas e historias en general, enseñándoles lecciones importantes como “la amistad, permanecer juntos y trabajar juntos para resolver misterios”. Y que “normalmente es un tipo enmascarado. Son cosas que los niños tienen que aprender”.
Lillard también dijo que quería pedirle algo a Netflix: que su Scooby-Doo solo sea Scooby-Doo y no otra serie que solo se disfraza del personaje. Es un pedido bien directo, ya que como purista confeso, cree que la plataforma de streaming tiene que “atenerse a lo que está probado que funciona… el centro es en realidad la amistad. Es adorable, y espero que se mantengan en eso”.
Según la histori,a Shaggy y Daphne son viejos amigos de campamentos de verano que se unen a Velma y Fred para descubrir el misteiro de un asesinato potencialmente sobrenatural del que Scooby fue el único testigo. Se anuncia como “reimaginación moderna”, y a Netflix muy probablemente le convenga hacer caso a lo que dice Lillard. De todos modos tendremos que esperar hasta ver la serie. Y si no funciona, bueno… siempre tendremos los clásicos y el próximo anime.