Microsoft ya ha demostrado que es capaz de crear un híbrido entre tableta y laptop tan válido como la Surface Pro 3. Ahora se ha propuesto que el mensaje llegue también a los que no quieren gastarse 950 euros en un portátil, y para ello ha lanzado la Surface 3, una especie de versión más asequible de la Pro 3. ¿Merece la pena?

¿Qué es?

Espera, ¿no es una Surface 2? Lo parece, pero no. La Surface 3 es una nueva versión de la tableta híbrida de Microsoft. En esencia, es como una Surface Pro 3, pero con una pantalla más pequeña (10,8 pulgadas) y unas tripas algo menos potentes. Está orientada a estudiantes y profesionales móviles que necesitan un equipo Windows completo en el mínimo espacio posible.

¿Por qué es importante?

La Surface 3 es la tercera versión de un dispositivo. En otras palabras, debería demostrar la capacidad de Microsoft de refinar al máximo la experiencia de uso alcanzada con las anteriores Surface.

En realidad la Surface 3 no se diferencia prácticamente nada de su prima Pro 3 en términos de uso. No citamos esto como algo malo. Simplemente es que no se diferencia. Se trata más bien de un ejercicio de democratización del producto, una versión más pequeña y con un precio más asequile. Su importancia radica en que será la responsable de hacer más ventas y lograr que más gente adopte este peculiar pero efectivo híbrido. Si lo consigue o no aún está por ver.

Diseño

Siendo, como es, un heredero cuyo objetivo es diversificar mercado, no tenía mucho sentido cambiar el diseño, sobre todo cuando ya se ha alcanzado un punto de refinamiento bastante elevado con la Surface Pro 3. La Surface 3 es difícil de distinguir, a primera vista, de la 2. Los mayores cambios son internos. En el exterior, Microsoft mantiene el diseño de bordes biselados y la apariencia general del producto. Eso sí, es algo más delgada y ligera que la Surface 2. Mide 267 x 187 x 8,7 milímetros y pesa 622 gramos.

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Merece la pena explicar que, aunque la Surface 3 es un dispositivo más asequible, su aspecto sigue siendo muy premium. Microsoft mantiene el magnesio con acabado cerámico para la carcasa, la agradable goma de las teclas y el cuero suave de la tapa con teclado Type Cover.

Otro detalle destacable es la pantalla ClearType. Aunque “solo” sea Full HD, la resolución es más que suficiente con una diagonal tan pequeña. Además, Microsoft ha integrado un panel realmente luminoso, con una reproducción de color excelente, y unos ángulos de visión muy buenos tanto en vertical como en horizontal. Salvo por la resolución, es mejor pantalla que la de la Surface 3 Pro.

Usando la Surface 3

Ergonomía

Debo confesar que me preocupaba bastante la configuración de Surface y su teclado a la hora de usarla igual que un laptop. Después de unos días, mis temores se disiparon. El pie de la parte posterior aguanta perfectamente usando la Surface en superficies irregulares, tumbado en el sofá, o con la Surface 3 sobre las piernas. La única pega es que el pie ya no integra el mecanismo de la Surface 3 Pro que permitía inclinarlo en cualquier grado con total libertad. Tan solo tiene tres posiciones. En mi caso no le he encontrado problema, pero puede que haya usuarios que se peleen con los tres ángulos de inclinación disponibles.

Un detalle muy bienvenido a la hora de usarlo sobre las piernas es que la Surface 3 no genera ningún calor, así que no nos molestará durante largas sesiones. De todos modos, lo que apoyamos sobre el cuerpo es el teclado, así que con más razón.

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No se puede decir lo mismo de la ergonomía en modo tableta. Sujetar la Surface 3 durante un buen rato acaba cansando por el peso, y su perfil anguloso no es especialmente cómodo en la mano. El teclado está bien resuelto en el sentido de que, cuando le damos la vuelta, se desconecta automáticamente, pero se me hace un poco raro estar pulsando teclas todo el rato al sujetar la Surface 3. Al final, para sesiones largas en modo tableta, he acabado quitando el accesorio completamente.

Procesador

Sigo sin entender por qué Intel decidió mantener la denominación Atom con la mala fama que tiene. El Atom X7 que lleva la Surface 3 no tiene nada que ver con los problemáticos chips que tenían los primeros netbook. El X7 Z8700 es un procesador de cuatro núcleos a 1,6GHz que no necesita ventilación de ningún tipo y que ofrece un rendimiento muy decente.

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Por supuesto, aún estamos muy por debajo de un Intel Core. Si lo que quieres es un laptop para jugar, la Surface 3 no es lo que estás buscando. Los juegos de Steam, por ejemplo, se le atragantan casi todos. Con juegos antiguos como Starcraft 2 o juegos especialmente adaptados de la tienda Microsoft no hay ningún problema. Para emuladores, por ejemplo, serviría bien, pero olvídate de algo como un Call of Duty: Black Ops 3.

Aparte de juegos, hemos probado a instalar Adobe Creative Suite 6 completo para ver cómo se las apaña Surface 3 con aplicaciones tan exigentes a nivel de procesador y RAM como Photoshop. Después de una instalación desde USB 3.0 algo más larga de lo que esperábamos (¡48 minutos!), hemos podido abrir y editar fotos de 4 MB con unas cuantas capas sin ningún problema. No es el equipo que usaríamos para diseño gráfico, pero ha demostrado tener músculo suficiente como para gestionar la mayor parte de tareas que le echemos siempre y cuando no nos pasemos.

Experiencia de uso

Si sabes usar un ordenador con Windows 8, sabes usar una Surface 3. No hay ninguna diferencia, y eso es magnífico, porque la curva de aprendizaje es nula.Por supuesto, en Surface 3 vas a encontrar los mismos errores y aciertos que hayas podido conocer en cualquier otro Windows 8. Sigo encontrando rara la mezcla de la interfaz táctil de grandes botones con las ventanas del Windows tradicional, y creo que Microsoft aún no ha logrado dar con la fórmula perfecta para combinar una interfaz táctil y otra tradicional. Quizá lo haga con Windows 10. Surface 3 se actualizará automáticamente a la nueva versión en cuanto esté disponible.

Surface 3 incorpora dos cámaras, una principal de 8 megapíxeles, y una delantera de 3,5. En general no son gran cosa. Su balance de blancos y de color no es el ideal, y tienden a hacer demasiado ruido en zonas poco iluminadas de la imagen. En caso de que no contemos con otra cámara mejor son útiles, y su enfoque aguanta perfectamente su uso como escáner improvisado de documentos, que es probablemente su principal razón de ser.

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Los altavoces de Surface 3 exhiben un sonido bastante limpio, y se agradece que estén ubicados de cara al usuario (en dos diminutas ranuras a los lados de la pantalla). La mala noticia es que incluso con el volumen a tope suenan muy bajito. Apenas es suficiente como para llenar una habitación pequeña. Es un sonido es mucho más débil que el de la mayor parte de smartphones. Por último, la batería aguanta unas seis o siete horas de uso intensivo. Microsoft asegura que son 10 horas de vídeo, pero la realidad, con un disco externo y el teclado conectados, y las conexiones inalámbricas funcionando a todo trapo es algo más dura que un test de vídeo en entorno controlado.

En general, mi experiencia de uso con la Surface 3 ha sido muy buena. La recuperación desde e estado de reposo es instantánea (Windows 8 nunca se apaga del todo, sino que se queda en hibernación), y el equipo responde muy bien. Basta configurar One Drive para que haga copia de todo en la nube y tendremos un excelente equipo para trabajar en el metro con la tranquilidad de llegar a casa y encontrar todo lo que hemos hecho ya cargado en el ordenador de casa.

Accesorios

La base de carga

Al principio la ves y piensas: ¿Cómo demonios sujeto la Surface a esta cosa? Una vez lo descubres se convierte en una pieza casi imprescindible. No solo es sólida y está muy bien pensada, sino que permite sujetar el lápiz cuando no lo usemos (mediante un lateral magnético) o recoger el teclado sobre la tableta.

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El hecho de que también tenga dos puertos USB 3.0, 2 USB 2.0 y ethernet son una excelente noticia. Lo que sí es más raro es el uso de Minidisplay Port. Creo que, habiendo espacio, hubiera sido mejor optar por HDMI, que está mucho más extendido. ¿Su mayor pega? Es muy cara.

El lápiz óptico

Desgraciadamente, la Surface 3 que hemos probado no traía Stylus, así que no podemos decir mucho sobre este accesorio. En las pruebas iniciales funcionaba con mucha fluidez, y la tecnología creada por N-Trig hace que no tenga tanta desviación por paralaje como los modelos de Wacom. Más allá de eso, no podemos opinar.

El teclado

El teclado de la Surface 3 es amor. He escrito todo este análisis con él y se que lo echaré de menos cuando tenga que devolver el equipo. Al principio parece pequeño, pero las teclas en realidad son más amplias que las de muchos teclados convencionales. Microsoft ha mejorado notablemente el recorrido y la precisión de las teclas. El resultado es una experiencia de trabajo sencillamente sensacional. El tacto de goma de las teclas y del cuero en el que reposan las manos son muy agradables. Hasta el sonido del teclado al trabajar es satisfactorio. La retroiluminación depende de la luz ambiente que haya, pero funciona bien.

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En cuanto al touchpad integrado en el teclado, es cierto que es muy pequeño, pero estamos ante una pantalla de 10 pulgadas. No hace falta más. El único detalle negativo es que Windows 8 tiende a desplegar el teclado en pantalla una y otra vez cuando pulsamos sobre la pantalla táctil con el teclado conectado para, por ejemplo, seleccionar otro párrafo. Nada que no se solucione con un parche, aunque a estas alturas de Windows 8 debería ir como la seda en este sentido.

Nos gusta

Surface 3 es el equipo perfecto para el que quiera un laptop Windows 8 completo en el mínimo espacio y peso posibles. Aunque no lo recomendaría como equipo principal, su potencia es suficiente como para lidiar con cualquier situación de trabajo o estudio que se nos presente. Es una gozada sacarlo de la mochila, desplegarlo y retomar lo que estuviéramos haciendo al segundo siguiente. La pantalla es excelente, y el teclado es tan bueno o mejor que muchos teclados de escritorio.

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La fabricación y los materiales del equipo son muy buenos, y su diseño no está exento de encanto. En las ocasiones en las que lo utilicé en lugares públicos, Surface 3 no tardó en ser el blanco de muchas miradas curiosas.

No nos gusta

Algún día, en Microsoft se preguntarán en qué demonios estaban pensando vendiendo este dispositivo por partes. El ADN de Surface 3 no es el de una tableta. ¡Oh, sí! Funciona perfectamente como tableta, pero esto es un laptop Windows. Es un laptop pequeño, ligero y potente que, por alguna peregrina razón, se vende sin los accesorios que lo hacen tan especial.

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La versión de Surface 3 básica cuesta 599 euros. No es un precio elevado para un laptop, pero si añadimos el teclado (149,90 euros), y el lápiz electrónico (49,99 euros) el precio se dispara a casi 800 euros, y eso ya empieza a ser bastante caro para un laptop. Por ese precio ya podemos encontrar portátiles muy competentes con pantallas más grandes y mejores procesadores. Son más grandes y más pesados, sí, pero ofrecen más potencia y pantallas más grandes. La base de carga, con esos puertos tan estupendos, ni la menciono. Cuesta 229 euros. De locos.

El precio, por cierto, es sensiblemente más bajo en Estados Unidos, donde la versión básica comienza en 499 dólares, con el teclado Type Cover a 129,99, el lápiz al mismo precio, y la docking station a 199 dólares. Si compras el paquete completo en Europa te costará 1.030 euros. Si lo haces en Estados Unidos te costará 880 dólares.

¿Me lo compro?

Depende. La gran ventaja de Surface 3 es el tamaño. Por el precio de un laptop, Surface 3 ofrece uno increíblemente pequeño, ligero y conveniente. Si te obsesiona e ir ligero de equipaje y necesitas un portátil Windows competente, no lo dudes. Si tu debilidad son las pantallas más grandes, o no te preocupa llevar un equipo más grande o pesado, hay opciones mucho más baratas ahí fuera. Si pretendes usarlo como equipo para todo, y en ese “todo” incluyes videojuegos, mejor busca un portátil convencional.

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Por otra parte, el tema de que Surface 3 se venda por partes separadas es una faena, porque el dispositivo no es nada sin stylus y teclado. Por mucho que Microsof lo llame tableta, esto es un laptop, y un laptop sin teclado en la misma caja es un poco absurdo. Si encuentras una buena oferta en la que te vendan todo por un precio razonable no lo dudes. Es una excelente compra. Por el precio oficial actual yo recomendaría esperar hasta que salga alguna promoción. Parece que Microsoft tiene especial interés en desplegar Surface 3 en el mundo universitario, así que si estás estudiando puede que te hagas con esta pequeña maravilla a un precio razonable. No te arrepentirás.

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