La búsqueda de vida extraterrestre en este vasto universo necesita de todas las manos posibles. Un proyecto multitudinario de la UC Berkeley convocó a voluntarios para que buscaran con sus computadoras personales señales de vida extraterrestre, y ahora los científicos han confeccionado una lista de 100 señales de interés.
El proyecto SETI@home (SETI es la abreviatura de Search for Extraterrestrial Intelligence) abarcó los años entre 1999 y 2020, durante los cuales las computadoras de los voluntarios procesaron señales de radio del espacio. Se recogieron más de 12 mil millones de potenciales señales durante el proyecto. El equipo del SETI@home pasó 10 años analizando estas señales y filtrándolas hasta llegar a un millón que despertaban interés. Luego, fueron reduciendo esa cantidad hasta llegar a la lista final de 100 señales de radio que ahora hay que mirar más de cerca.
Tal vez no resulte nada de todo esto, pero eso no significa que el SETI no haya dado un gran paso con este ambicioso proyecto.
“Si no encontramos vida extraterrestre, podremos decir que establecimos un nuevo nivel de sensibilidad. Si había una señal por encima de determinada potencia, la habremos hallado”, declaró David Anderson, científico de computación y cofundador de SETI@home. Los resultados del proyecto se publicaron en dos trabajos en The Astronomical Journal.
Teléfono casa
El proyecto pedía a los voluntarios que instalaran un programa de software en sus computadoras domésticas para que el equipo pudiera analizar los datos recogidos por el ahora fenecido Observatorio Arecibo de Puerto Rico, buscando señales de radio inusuales.
A lo largo de 21 años millones de personas de todo el mundo se anotaron para ayudar en la búsqueda de señales de aliens. “Cuando diseñábamos el SETI@home, intentamos decidir si valía la pena y si tendríamos suficiente potencia de computación para hacer ciencia nueva. Nuestros cálculos se basaron en conseguir 50.000 voluntarios y rápidamente, ya teníamos un millón. Fue genial, y me gustaría que esa comunidad y el mundo entero sepan que sí, hicimos ciencia”.
La idea era analizar una cantidad enorme de datos – del tipo que procesan las supercomputadoras – en tantas más pequeñas que pudieran manejar muchas computadoras domésticas. Los datos se registraban de manera pasiva cuando los astrónomos apuntaban la antena de radio de Arecibo hacia diferentes áreas del cielo para distribuirlos a las diferentes computadoras personales.
El software de SETI@home utilizaba una herramienta matemática para gestionar los datos, conocida como la transformada discreta de Fourier, que muestra qué frecuencias componen las señales de radio. Luego el software escaneó los datos para encontrar los cambios de frecuencia basándose en el movimiento relativo de su origen, fenómeno que se conoce como movimiento de Doppler.
Interferencias
Inicialmente, el proyecto recogió 12 millones de señales, pero los científicos encargados del proyecto debían encontrar cómo filtrarlas. “Hasta 2016 aproximadamente no sabíamos qué haríamos con todas esas detecciones que habíamos acumulado”, dijo Anderson. “No sabíamos cómo seguir con la segunda parte del análisis”.
Usaron una supercomputadora brindada por el Instituto Max Planck de Física Gravitacional de Hanover, Alemania, para eliminar la interferencia y el ruido de la frecuencia de radio. Así, redujeron la cantidad de señales a un par de millones, y volvieron a filtrarlas para eliminar las que provenían del mismo lugar del cielo o con la misma frecuencia.
Quedaron mil señales que tuvieron que evaluar en forma manual, y el equipo finalmente hizo una lista de 100 señales que vale la pena investigar más a fondo. “No hay forma de poder hacer una investigación total de cada posible señal que se detecte porque hacerlo requiere de personas que miren”, dijo Eric Korpela, astrónomo y director del proyecto SETI@home. “Tenemos que mejorar para medir lo que estamos excluyendo, para no descartar lo que importa. No creo que sepamos todavía cómo lograrlo, como sucede con la mayoría de las búsquedas del SETI, y eso constituye una lección para todos los buscadores del SETI».
El análisis final del proyecto todavía está en desarrollo.