A lo largo de tu vida tus tatuajes tenderán a perder nitidez. Así que imagina lo que habrá pasado con los tatuajes de estas momias de hace 1200 años.
Un equipo internacional ha usado por primera vez láseres para investigar los tatuajes de las momias de Perú. Con esta técnica, que detallaron en un trabajo del 13 de enero publicado en PNAS, los investigadores descubrieron diseños bellamente elaborados y lograron echar luz (literalmente) sobre las prácticas de tatuado de la antigua cultura Chancay. Sus hallazgos revelan un nivel de habilidad artística del Perú precolombino más avanzado de lo que se pensaba.
Los tatuajes han existido como forma de expresión artística desde hace más de 5000 años, y el ejemplo más antiguo es el del famoso Otzi, el hombre de hielo que murió en los Alpes entre Austria e Italia cerca del año 3300 AC. Sin embargo, como los restos del tejido blando son casi imposibles de hallar, y como los tatuajes se van borrando y pierden nitidez con el tiempo – condición que obviamente empeora cuando el cuerpo se descompone tras la muerte – los arqueólogos no tienen muchas oportunidades de estudiar esta antigua forma de arte. Cuando se las encuentra, los investigadores han utilizado siempre imágenes infrarrojas para analizar los diseños, pero sin lograr que los detalles se revelen, según indica este trabajo.
El trabajo reciente utilizó una técnica llamada fluorescencia estimulada por láser (LSF) que utiliza láseres para revelar detalles en el tejido blando. Así estudiaron los tatuajes de las momias peruanas. Los paleontólogos han estado utilizando esta técnica hace años con el fin de estudiar restos de dinosaurios, según Science Alert pero esta es la primera vez que se usa esta técnica para analizar antiguos tatuajes en restos humanos momificados. Y los resultados han sido fantásticos.
“Básicamente convertimos la piel en una lámpara de luz”, dijo Thomas G. Kaye de la ONG Foundation for Scientific Advancement de Arizona, quien participó del estudio según lo informó Associated Press. Es decir que usaron láseres para que la piel no tatuada brillara en marcado contraste con la piel tatuada, lo que reveló a la vista delicados diseños hechos con tinta.
Los investigadores, entre quienes se cuenta un científico de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión de Perú, estudiaron más de 100 restos humanos momificados de la cultura Chancay de hace unos 1200 años. Los chancay eran un pueblo precolombino que vivía junto a la costa central de lo que hoy es Perú, entre los años 900 y 1533 DC, según el trabajo. Se les reconoce ahora por sus textiles, y fue un pueblo absorbido por el imperio inca.
¿Agujas de cactus?
Aunque la mayoría de los tatuajes en las momias chancay eran “manchones amorfos con bordes poco definidos”, algunos diseños tenían líneas de un grosor de 0,1 a 0,2 milímetros y estos detalles “reflejan el hecho de que cada punto de tinta se hizo deliberadamente a mano con gran habilidad, creando patrones geométricos y zoomórficos exquisitos”, indican en el trabajo. “Podemos suponer que la técnica consistía en usar un objeto de punta afilada más fino que las modernas agujas de tatuaje número 12, quizá una espina de cactus o la punta afilada del hueso de un animal, basándonos en los materiales que los artistas tenían a disposición”.
Luego se compararon los diseños de los tatuajes con otros materiales de la cultura chancay, como cerámicas, géneros y arte en las rocas, y se determinó que los tatuajes conforman “el arte más elaborado” de esa cultura que se haya hallado hasta el momento.
“El estudio revela niveles superiores de complejidad artística en el Perú precolombino, más elevados de lo que se había podido conocer, y eso amplía el grado de desarrollo artístico encontrado en América del sur hasta hoy”, explicaron los investigadores.