En Alaska, una conocida infección de transmisión sexual estaría causando más problemas que los habituales. Los funcionarios locales de la salud informaron esta semana que murió una mujer de unos 55 años a causa de una rara complicación de la gonorrea, y que el problema se está volviendo más y más común en el estado.
El lunes el Departamento de Salud de Alaska dio detalles de la trágica muerte en su reciente boletín de epidemiología. La mujer murió por una infección de gonorrea sin tratar que se extendió a todo su cuerpo. Los funcionarios de la salud están preocupados porque haya nuevas cepas de la bacteria que pudiesen estar tras una suba de casos similares informados en el área en los últimos tres años.
La causa de la gonorrea es la bacteria Neisseria gonorrehoeae, y es una de las enfermedades de transmisión sexual más comúnmente informadas en todo el mundo. En 2023 hubo más de 600.000 casos de gonorrea documentados solo en EE.UU. Los síntomas más comunes incluyen secreción genital de color amarillo, verde o blanco (con aspecto de pus), y orina sanguinolenta, además de testículos inflamados en los hombres y sangrado fuera del período menstrual en las mujeres. Sin embargo, una de las razones por las que es peligrosa la gonorrea es que a menudo no causa síntomas. Si no se advierte y no se la trata, potencialmente puede dar lugar a la infertilidad y aumentar el riesgo de contagiarse alguna otra enfermedad de transmisión sexual. Si la contrae una mujer embarazada y contagia al feto, la infección también puede causar complicaciones graves como la ceguera en el recién nacido.
Complicaciones
En pocos casos la bacteria migra de los genitales o, a veces, la garganta a otras partes del cuerpo, en una complicación que se conoce como infección gonocócica diseminada, IGD. La IGD puede causar diversos problemas de salud, dependiendo de dónde se aloje la bacteria, como la artritis o lesiones en la piel. Y en muy raras ocasiones la infección se vuelve letal si llega a partes vitales como el corazón o el torrente sanguíneo.
En este caso en particular, la mujer visitó una sala de emergencias local de Anchorage esta primavera, con síntomas de insuficiencia respiratoria. Diagnosticaron choque séptico e insuficiencia cardíaca causada por endocarditis (inflamación de la membrana interior de las válvulas y cámaras del corazón). Los análisis confirmaron la presencia general de la bacteria de la gonorrea en su cuerpo y torrente sanguíneo. Poco después, murió por la infección.
Aunque las IGD son poco frecuentes, y la muerte lo, es más, algo extraño parece estar sucediendo en Alaska últimamente. Desde el año 2023 ha habido un marcado aumento en los casos informados de IGD. En 2024 hubo 24 casos documentados, que triplicaron los informados en 2023 (ocho casos), y multiplicaron por diez los de 2022 (dos casos). Hasta ahora, en 2025 se han reportado ocho casos de IGD, que sigue siendo una cifra por encima del promedio típico de Alaska y EE.UU. en general.
En muchos de estos casos, incluyendo el más reciente, la gente no tuvo síntomas de gonorrea, o casi no tuvo, antes del diagnóstico de IGD. A menudo tampoco tenían claros factores de riesgo de sufrir de una enfermedad de transmisión sexual, e incluso en ocasiones sus análisis estándar de orina o hisopados genitales para gonorrea daban resultados negativos. Aunque los funcionarios no han identificado un vínculo específico de transmisión entre estos casos, sospechan que tras el aumento local en IGDs puede haber cepas emergentes de gonorrea. Esas cepas podrían probablemente ser las causantes de IGD en general, o menos probablemente causar síntomas iniciales, que permiten que las infecciones sigan sin ser tratadas, más de lo habitual.
Aunque todavía quedan muchas preguntas sin respuesta, los funcionarios de la salud están advirtiendo a los residentes para que sean especialmente proactivos respecto de su salud sexual.
“Los que residen en el área de Anchorage y tienen una nueva pareja sexual, más de una pareja sexual, o una pareja con varias parejas, podrían estar en riesgo de contraer una cepa de N. gonorrhoeae que se cree puede aumentar el riesgo de sufrir IGD”, afirmó en su boletín el departamento de salud. Se recomienda a los que tienen estos factores de riesgo que se hagan análisis para gonorrea cada tres a seis meses.
No es esta la última treta reciente de la gonorrea. Otras cepas de la bacteria se han vuelto cada vez más resistentes a las últimas drogas disponibles que hay para tratar esta enfermedad. Estos casos de súper gonorrea, aunque infrecuentes, también se están extendiendo. El mes pasado los investigadores informaron del primero de estos casos que se descubrió en Canadá.