Elon Musk ha tomado una decisión drástica al desmantelar el equipo de expertos en tecnología que desarrolló el sitio gratuito de declaración de impuestos y modernizó los servicios digitales del Gobierno de Estados Unidos. Un portavoz de la Administración confirmó la medida, que ha generado reacciones inmediatas tanto dentro como fuera del gobierno.
La decisión se basa en la Ley DOGE, una iniciativa que pretende consolidar las reformas implementadas por Donald Trump. Paradójicamente, el equipo despedido jugó un papel clave en la digitalización del Gobierno durante el primer mandato del expresidente, pero eso no ha sido suficiente para salvarlo de la purga tecnológica liderada por Musk.

La reestructuración ha generado un éxodo de funcionarios. Al menos 21 empleados federales del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) han presentado su renuncia como respuesta a las nuevas políticas impulsadas por la administración Trump.
«No utilizaremos nuestras habilidades como tecnólogos para comprometer los sistemas centrales del gobierno, poner en peligro los datos confidenciales de los estadounidenses o desmantelar servicios públicos críticos», declararon en una carta conjunta.
La polémica no ha tardado en escalar, pues la eliminación de este equipo podría afectar a millones de contribuyentes que dependían del sistema gratuito para cumplir con sus obligaciones fiscales.
El DOGE: la nueva maquinaria de Trump
El DOGE fue creado por Trump durante su primer mandato como una evolución del Servicio Digital de Estados Unidos, una iniciativa lanzada por Barack Obama en 2014 para modernizar la administración pública. Sin embargo, la versión actual del DOGE, consolidada a través de una orden ejecutiva firmada el 20 de enero, tiene una misión más amplia:
- Modernizar la tecnología gubernamental
- Desmantelar la burocracia
- Eliminar regulaciones
- Recortar gastos
- Reestructurar agencias federales
Según Trump, el DOGE deberá completar su labor el 4 de julio de 2026, cerrando un ciclo de reformas que buscan hacer irreversible su legado en la administración pública.
La orden de despido ha sido inmediata. Thomas Shedd, director de Servicios de Transformación Tecnológica de la Administración General de Servicios (GSA), notificó a los empleados del equipo 18F que su trabajo había finalizado. Se trata de unos 90 expertos en tecnología cuyos dispositivos fueron bloqueados de inmediato.
Musk, quien dirige el DOGE, no ha ocultado su opinión sobre la unidad eliminada. En un comunicado, la calificó como una «oficina informática de extrema izquierda infiltrada en el gobierno».
Approximately 73% of Americans approve of Doge!!
The Doge Act is not a bill yet, but it’s coming soon. The goal of the Doge Act will be to put the force of law behind Trumps reforms, to make sure the deep state can never undo them. This will also have the effect of blocking… https://t.co/XcA4o27TfG
— Wall Street Mav (@WallStreetMav) March 2, 2025
La Ley DOGE gana respaldo en redes
La polémica ha alcanzado su punto más alto en redes sociales, donde el propio Musk compartió un mensaje de la cuenta Wall Street Mav en X:
«¡Aproximadamente el 73% de los estadounidenses aprueban a Doge! La Ley Doge aún no es un proyecto de ley, pero pronto lo será. Su objetivo es garantizar que las reformas de Trump sean permanentes y evitar que el ‘estado profundo’ las revierta. También impedirá que los jueces federales las bloqueen.»
Mientras tanto, los ciudadanos que utilizaban el servicio gratuito de impuestos se enfrentan a una nueva realidad. La pregunta ahora es si esta decisión es un paso hacia una administración más eficiente o el inicio de una privatización total de los servicios digitales del gobierno.
[Fuente: El Economista]