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Ciencia

No cabe duda alguna de que los gatos conquistaron el mundo, pero el momento y la forma en que lo hicieron es realmente sorprendente

La ciencia encontró evidencia genética de que la domesticación de los gatos fue más tarde de lo que se pensaba
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 5 minutos

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Si alguna vez viviste con un gato, sabrás que suelen ser un enigma. Dicho esto, la ciencia tal vez haya resuelto el viejo misterio en torno a estos queribles felinos, con respuestas que podrían develar el momento en que los gatos empezaron a subirse al regazo de los humanos.

Un numeroso equipo de investigadores examinó el ADN de huesos de gatos bien preservados y ubicados cerca de sitios habitados por humanos hace más de 10.000 años. Hallaron que los especímenes más antiguos no estaban estrechamente emparentados con los gatos que hoy llamamos mascotas, en tanto que el linaje que dio lugar a los gatos domésticos tal vez haya llegado a Europa hace solo 2.000 años. Esto contradice la teoría generalmente aceptada sobre cuándo se domesticaron, pero también hace surgir más preguntas en cuanto a cómo sucedió.

“Este nuevo trabajo de investigación presenta un sólido argumento que sostiene que los gatos domésticos llegaron a Europa en los últimos milenios”, le dijo a Gizmodo Jonathan Losos, biólogo evolucionista de la Universidad de Washington de St. Louis, quien no participó del estudio. 

Confuso origen del gato

El gato doméstico (Felis catus) desciende del gato salvaje africano que todavía existe (Felis lybica).

Los gatos de hoy son física y conductualmente muy similares a sus ancestros, en oposición a los perros, que actúan y se ven bastante distintos a sus parientes lobos. Parte de esta diferencia depende del período de tiempo que los humanos hemos pasado con estos animales, ya que a los perros los domesticamos mucho antes en la historia, tal vez hace ya 20.000 años. Pero también, en parte, se debe a la naturaleza de nuestra relación con estos animales.

Desde tiempos muy antiguos los humanos criaron perros deliberadamente para que cumplieran diversas funciones, en tanto que con los gatos el arreglo con los humanos fue más bien mutuamente beneficioso ya que se alimentaban de los roedores y otras plagas a medida que evolucionaban levemente para tolerar mejor nuestra presencia y eventualmente convertirse en nuestros adorables compañeros. Ante esto, no sorprende que muchos científicos consideren que los gatos son semidomiciliados, o más bien, que los gatos básicamente se domesticaron a sí mismos.

Como los gatos no cambiaron mucho físicamente en comparación con sus ancestros salvajes, ha sido difícil para la ciencia determinar cuándo empezaron a ser domésticos, y por eso hay teorías diversas sobre sus orígenes.

Una de las teorías argumenta que la domesticación comenzó hace unos 10.000 años en el Levante, región del oeste de Asia a lo largo del este del Mediterráneo. La teoría se basa en evidencia, ya que se descubrió hace relativamente poco que había huesos de gato aparentemente sepultados junto a los de una persona en un sitio arqueológico ubicado en lo que hoy es Chipre. También hay evidencia que sugiere que los agricultores del período neolítico en Anatolia, península que abarca casi todo lo que hoy es Turquía, migraron y trajeron gatos domésticos a Europa hace unos 6.000 años.

La hipótesis más tradicional sostiene que la domesticación del gato comenzó en el antiguo Egipto hace unos 4.000 años, cuando veneraban a los gatos como seres superiores, y desde allí fueron propagándose.

Excavación genética

Gato Con Moño
© Ed Cara

Para poder resolver este debate sobre los gatos, los investigadores utilizaron ADN antiguo y lo analizaron con técnicas de secuenciación genética relativamente nuevas.

“El ADN antiguo funciona como máquina del tiempo y se puede usar para rastrear cambios relacionados con la domesticación a lo largo del tiempo, contribuyendo a identificar los orígenes de las especies domésticas y su movimiento acompañando a los humanos”, le dijeron a Gizmodo en un e-mail Claudio Ottoni y  Marco De Martino, autores del trabajo. “También, las nuevas tecnologías de secuenciación nos posibilitan analizar todos los datos del genoma incluso en muestras antiguas”.

El equipo reconstruyó los genomas de 70 gatos antiguos tomados de muestras del norte de África, Europa y Anatolia. Los gatos eran de entre los siglos IX a.C. y XIX d.C. Analizaron también los genomas de los gatos domésticos modernos y de los gatos salvajes, con el fin de crear algo así como un árbol genealógico.

Su excavación genética reveló varias cosas.

Primero, los gatos de hoy están más emparentados con los gatos salvajes del norte de África que con los gatos salvajes del Levante. Lo segundo es que las muestras más antiguas de gatos domésticos ancestrales hallados en Europa datan de hace unos 2.000 años, en tanto que las muestras de gatos más antiguas de Europa y Turquía eran genéticamente gatos salvajes europeos o Felis silvestris. Estas poblaciones en el pasado podrían haberse cruzado con los gatos salvajes africanos, pero mucho antes de que hubiera en el área gatos realmente domésticos.

A pesar de que los humanos quizá hayan interactuado con gatos silvestres e incluso intentaran domesticarlos en distintos período de nuestra historia, el equipo de investigadores sugiere que la domesticación real de los gatos no empezó en el Levante hace 10.000 años y que los ancestros directos de nuestros gatos tardaron mucho más en llegar a Europa (y desde allí, al mundo).

“Nuestros hallazgos contradicen la visión común de que los gatos domésticos llegaron a Europa en el período neolítico, y más bien indican que llegaron varios milenios después”, escribieron los autores del trabajo publicado el jueves en Science.

También, los investigadores aclararon cierta confusión sobre los gatos salvajes que viven en la isla de Cerdeña (frente a Italia). Hallaron que los gatos cerdeños, tanto los antiguos como los modernos, están más estrechamente emparentados con los gatos salvajes del norte de África que con los gatos domésticos. Eso sugiere que los humanos trajeron una población determinada de gatos salvajes a la isla hace unos 2.200 años, en ocasión separada de la introducción de los ancestrales gatos domésticos en Europa. Eso también significaría que los gatos de Cerdeña no son descendientes de los gatos domésticos, como se cree comúnmente.

Misterios peludos por resolver

Aunque los hallazgos del equipo se ven sólidos, siempre existe la posibilidad de que otros investigadores decidan contradecirlos. Definitivamente, nadie ha logrado conocerlo todo sobre los inicios de la domesticación del gato.

Losos señala, por ejemplo, que si bien la evidencia genética parece ubicar la introducción de los gatos en Europa hace unos 2.000 años, los artefactos arqueológicos indican que podrían ser más bien 3.000 años.

Hay otro tema: si bien hay cantidad de momias egipcias de antiguos gatos, históricamente ha sido difícil recuperar ADN viable de esas muestras, y no hay muchos otros restos de gatos de esa región y época. Por eso todavía no se puede determinar cuándo fue precisamente o cómo comenzó la transición de los gatos ancestrales a la domesticación.

“La gran pregunta que queda es cuándo se dio la domesticación, es decir, cuándo evolucionó el gato doméstico Felis catus a partir de su ancestro el gato salvaje del norte de África”, dijo Losos, quien escribió un comentario que acompaña el nuevo estudio. “Lo que hace falta para responder esa pregunta es ADN de felinos del norte de África, Medio Oriente y Turquía, que hayan vivido hace más de dos mil años”.

El estudio actual forma parte de un proyecto, el Proyecto Félix, que apunta a rastrear los orígenes del gato doméstico. Los investigadores planean seguir indagando en el pasado distante de nuestros compañeros felinos.

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