Saltar al contenido
Ciencia

¿No existe el cambio climático? Febrero de 2025 rompe récords de calor posicionándose como el tercer mes más cálido de la historia

El mes de febrero de 2025 ha quedado marcado por temperaturas alarmantes, situándose como el tercero más cálido de la historia. Sudamérica y el Ártico han experimentado condiciones extremas, mientras que el hielo marino ha alcanzado mínimos históricos. ¿Qué implicaciones tiene esto para el planeta y qué dicen los expertos? Descubre las cifras y el impacto de esta tendencia preocupante.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Las temperaturas globales siguen subiendo y febrero de 2025 no fue la excepción. El informe más reciente del Observatorio Copérnico muestra que este ha sido uno de los febreros más calurosos jamás registrados, con anomalías térmicas impactantes en varias regiones del mundo. Desde olas de calor persistentes en Sudamérica hasta el retroceso del hielo en los polos, los datos refuerzan las señales de un planeta en transformación. ¿Qué está ocurriendo y qué podemos esperar a futuro?

Un mes marcado por temperaturas sin precedentes

Febrero de 2025 se posicionó como el tercero más cálido de la historia, con una temperatura media de 13,36 °C. Esta cifra representa un aumento de 1,59 °C respecto a la media preindustrial (1850-1900), consolidando la tendencia de calentamiento global.

Este fue el decimonoveno mes de los últimos 20 en que la temperatura superó en más de 1,5 °C los niveles preindustriales. Aunque febrero no rompió el récord absoluto, se mantuvo cerca de los registros históricos de 2024 y 2016.

Las temperaturas extremas no fueron homogéneas en el planeta, pero algunas regiones, como Sudamérica y el Ártico, experimentaron anomalías particularmente severas. En ciertas zonas del hemisferio sur, las temperaturas superaron en hasta 7 °C los valores medios, generando un impacto significativo en la vida cotidiana y los ecosistemas.

El impacto del calor extremo en Sudamérica y el Ártico

El calor intenso afectó especialmente al norte de Chile y Argentina, el suroeste de Brasil y algunas partes de México y Estados Unidos. En Argentina, una persistente ola de calor llevó los termómetros por encima de los 40 °C durante varios días, afectando el suministro eléctrico y la producción agrícola.

En Brasil, la situación no fue distinta. Varias regiones experimentaron temperaturas extremas junto con una alarmante falta de lluvias, lo que provocó sequías y complicaciones en la disponibilidad de agua.

Por otro lado, el Ártico sufrió un deshielo acelerado, con temperaturas inusualmente altas que contribuyeron al retroceso del hielo marino. Este fenómeno refuerza la tendencia de pérdida de cobertura helada en la región, una señal clara del cambio climático en acción.

El deshielo polar alcanza cifras preocupantes

Febrero de 2025 rompe récords de calor: lo que revelan los últimos datos
© iStock.

La extensión del hielo marino global registró un nuevo mínimo histórico en febrero de 2025. Según los datos del Observatorio Copérnico, tanto en el Ártico como en la Antártida se reportaron reducciones significativas:

  • Ártico: la extensión del hielo marino fue un 8 % menor al promedio habitual, marcando el tercer mes consecutivo con cifras récord a la baja.
  • Antártida: la capa de hielo registró su cuarta extensión más baja en la historia, situándose un 26 % por debajo del promedio.

Este retroceso del hielo marino tiene implicaciones globales, ya que afecta la regulación térmica del planeta y acelera el aumento del nivel del mar.

¿Qué nos dicen estos datos sobre el futuro del clima?

Los eventos climáticos de febrero de 2025 reafirman el impacto del calentamiento global y la urgencia de tomar medidas efectivas para limitar el aumento de temperatura.

Samantha Burgess, experta en cambio climático del ECMWF, advierte que la persistencia de temperaturas récord y la disminución del hielo marino demuestran la aceleración de los efectos del calentamiento global.

El Acuerdo de París estableció la meta de mantener el aumento de temperatura por debajo de los 2 °C, con un objetivo ideal de 1,5 °C. Sin embargo, los datos recientes indican que la ventana para alcanzar esta meta se está cerrando rápidamente.

La pregunta clave es: ¿estamos haciendo lo suficiente para frenar esta tendencia? Mientras los registros de calor continúan acumulándose, la comunidad internacional enfrenta una urgencia cada vez mayor para actuar antes de que los efectos sean irreversibles.

Compartir esta historia

Artículos relacionados