El sarampión sigue propagándose en Estados Unidos y ahora Nueva York ha decidido actuar en estado de emergencia.
El lunes la gobernadora Kathy Hochul emitió una orden ejecutiva declarando el estado de emergencia por desastre debido al aumento de los
casos de sarampión en ese estado. Este año hubo más de 100 casos informados en el estado de Nueva York, y más de 1.000 en el estado vecino de Pensilvania. Con la orden ejecutiva las farmacias y otras autoridades podrán suministrar la vacuna contra el sarampión.
“Al revisar los datos recientes sobre casos de sarampión en el estado de Nueva York, declaro ahora el estado de emergencia por desastre para fortalecer los continuos esfuerzos por enfrentar esta enfermedad”, declaró Hochul al anunciar su decisión. “Nadie debería enfermar gravemente o morir por una enfermedad prevenible con una vacuna”, añadió.
El resurgimiento del sarampión
En 47 estados y otras jurisdicciones de EE.UU. este año ha habido casi 3.900 casos informados de sarampión, hasta el 1 de octubre, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. Alrededor del 95% de esos casos son de personas sin vacunar. Pero la cantidad de casos de este año es mucho peor que la de 2025, que ya había superado el récord de los últimos 30 años.
La vacunación, a través de la combinación de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola (MMR) es altamente efectiva para prevenir el sarampión. Pero la enfermedad es tan contagiosa que se requiere una alta tasa de vacunación (95%) para mantener la inmunidad de rebaño en una población, lo que significa que se propaga fácilmente entre los no vacunados (incluyendo a los niños demasiado pequeños todavía como para haberlos vacunado).
La mayoría de los casos de este año en EE.UU. fueron a causa de brotes locales sostenidos de la enfermedad viral, y en 2026 se documentaron 442 brotes. En Nueva York hubo 109 casos de sarampión hasta ahora, y la gran mayoría (92) se dio a partir del 15 de julio en comunidades rurales con baja inmunización, en 18 condados, según las autoridades.
Los departamentos de salud locales ya han administrado más de 1.000 dosis de la vacuna MMR en estas comunidades rurales. La orden de Hochul implica que también puedan administrar la vacuna MMR los paramédicos, farmacéuticos, personal de salud y parteras certificadas, además de que las enfermeras podrán prescribir análisis para detectar si un paciente tiene sarampión.
“Estas son medidas de emergencia para proteger a los habitantes del estado de Nueva York, y dar respaldo a quienes trabajan incansablemente para frenar la propagación de esta enfermedad”.
No ha sido el peor estado
Nueva York no es el peor estado en cantidad de casos de sarampión. El lunes las autoridades sanitarias de Pensilvania anunciaron que ese estado ha superado los 1.000 casos y ahora este brote es el más grande que se haya visto en más de tres décadas. También hubo al menos cinco muertes relacionadas con el sarampión en ese estado aunque los CDC hasta ahora solo reconocieron dos en forma oficial.
Tras dos años de brotes sostenidos de sarampión en el país es casi seguro que EE.UU. pronto perderá su estado oficial como país libre de sarampión más de un cuarto de siglo después de que se declarara eliminada la enfermedad en la nación. Ahora no se sabe cuánto tiempo se tardará en recuperar tal estado oficial.