Buen ojo, esto no es un pulpo. Es una gelatina fantasma gigante (S. gigantea), con una campana que se puede estirar 3,3 pies de ancho y cuatro brazos de 33 pies que parecen humo saliendo de la campana.
Dos nuevos estudios publicados en Cell y Science vinculan el célebre cráneo de Harbin, conocido como “hombre dragón”, con los denisovanos. El hallazgo no cierra todos los debates, pero sí ofrece algo que la paleoantropología llevaba años buscando: un posible rostro para uno de los linajes humanos más misteriosos de Asia.
La llamada técnica Feynman se apoya en una idea simple y bastante despiadada: si no puedes explicar un concepto con palabras claras, probablemente no lo entendiste del todo. Más que una receta milagrosa, es una forma de estudiar que combina explicación sencilla, detección de lagunas y revisión activa.
Investigaciones recientes sobre los quipus de Santa Leonor de Jucul, en Perú, apuntan a una posibilidad fascinante: algunas de estas cuerdas anudadas no solo registraban información administrativa o ritual, sino también respuestas comunitarias frente a sequías, lluvias y cambios ambientales. Si se confirma y se cruza con otros datos paleoclimáticos, podrían convertirse en una fuente inesperada para reconstruir el clima andino antes de los registros modernos.
La Agencia Espacial Europea presentó su visión tecnológica para 2040, un escenario donde humanos viven en hábitats autosuficientes en órbita, la Luna, Marte y más allá. La idea no es una promesa cerrada, sino una hoja de ruta: construir “oasis espaciales” capaces de generar recursos, reciclar sistemas y proteger a sus habitantes de entornos extremos.
Investigadores de la Marine Biological Association reunieron más de 500 cepas de hongos marinos procedentes de agua de mar, sedimentos y algas. Su objetivo es explorar cómo estos organismos, invisibles para la mayoría, pueden convertirse en proteínas alternativas, nuevos compuestos médicos y herramientas agrícolas menos agresivas.
La empresa espacial estadounidense, rescatada recientemente por el exCEO de Google Eric Schmidt, anunció sin previo aviso que lanzará un orbitador marciano en 2028 con instrumentos provistos por la NASA. El objetivo: medir los depósitos de hielo bajo la superficie y estudiar los vientos de Marte con una precisión que las misiones actuales no alcanzan