Hay personas capaces de dormir con un reloj enorme en la muñeca y otras que se lo quitan antes incluso de meterse en la cama. Para estas últimas, el Oura Ring 4 tiene bastante sentido, especialmente ahora que su precio ha bajado de 429 euros a 299,99 euros. La oferta aplica un 30% de descuento, lo que deja un ahorro de 129,01 euros frente al precio recomendado. No es precisamente calderilla.
A simple vista podría pasar por un anillo convencional, y ahí está buena parte de su encanto. No tiene pantalla, no vibra cada pocos minutos y tampoco obliga a convivir con otra colección de notificaciones. Se lleva puesto, recopila información y deja los datos en la aplicación para consultarlos cuando realmente apetece. Es una filosofía bastante distinta a la de los relojes inteligentes tradicionales.
La tecnología está escondida, pero trabaja todo el día
El interior del Oura Ring 4 es completamente liso, con los sensores integrados para evitar las pequeñas protuberancias de generaciones anteriores. Según el acabado elegido, emplea titanio en su construcción, un material ligero, resistente y adecuado para llevar durante muchas horas. También soporta el agua hasta 100 metros, por lo que no hace falta quitárselo para ducharse, nadar o lavarse las manos.
Su trabajo principal consiste en registrar datos relacionados con el sueño, la frecuencia cardiaca, la variabilidad del ritmo cardiaco, la temperatura de la piel, el oxígeno en sangre, el movimiento y los niveles de estrés. Después, la aplicación convierte toda esa información en tres puntuaciones sencillas: sueño, actividad y preparación. No hace falta interpretar veinte gráficos nada más levantarse, aunque quien quiera profundizar también tiene bastantes métricas disponibles.
Una de las mejoras de esta generación es Smart Sensing, un sistema que ajusta automáticamente la señal de los sensores para adaptarse mejor al dedo y reducir las interrupciones en las mediciones. Esto es importante porque un anillo puede girarse, moverse ligeramente o no mantener siempre el mismo contacto con la piel. Oura asegura que la tecnología también modifica la intensidad de los LED para utilizar solo la energía necesaria.
La autonomía se mueve normalmente entre cinco y ocho días, dependiendo de la talla, la configuración y el uso. La carga suele completarse en menos de hora y media, aunque puede variar según la batería restante. Es uno de esos dispositivos que pueden cargarse mientras uno se ducha y volver al dedo antes de salir de casa, sin demasiada planificación.
Hay un detalle que conviene tener presente antes de comprarlo: para acceder a todas las estadísticas y análisis es necesaria la suscripción de Oura. Los nuevos usuarios reciben un primer mes sin coste y, después, la cuota indicada es de 5,99 euros mensuales. El anillo sigue ofreciendo algunas funciones sin suscripción, pero la experiencia completa depende bastante de la aplicación y de sus análisis.
También merece la pena comprobar bien la talla antes de elegir. Oura utiliza su propio sistema de medidas y recomienda probar previamente el kit de tallaje, ya que un ajuste correcto no solo mejora la comodidad, sino también la calidad de los registros. Además, el precio y la disponibilidad pueden cambiar entre colores y tamaños.
Con el 30% de descuento, el Oura Ring 4 se queda finalmente en 299,99 euros en lugar de 429 euros. Sigue siendo una compra importante, claro, pero la rebaja de casi 130 euros elimina buena parte de la barrera inicial. Quien busque controlar el sueño y la recuperación sin llevar otra pantalla pegada al cuerpo tiene aquí una oportunidad bastante poco habitual; solo conviene revisar que la talla deseada continúa incluida en la promoción antes de pensárselo demasiado.