En el competitivo universo del comercio digital, las grandes plataformas han dominado gracias al poder del posicionamiento y la publicidad. Sin embargo, OpenAI acaba de dar un paso que puede alterar esas reglas. Su nueva función de compras, integrada directamente en ChatGPT, no solo evita anuncios: redefine por completo la experiencia de búsqueda, con recomendaciones altamente personalizadas y sin necesidad de repetir preferencias. ¿El fin de los enlaces patrocinados tal como los conocemos?

Una experiencia sin anuncios… y con memoria
Lo que distingue a esta funcionalidad es su forma de operar: no hay resultados pagados, ni enlaces destacados por convenios comerciales. Las recomendaciones de productos se generan en base a las preferencias del usuario, aprendidas a través de las conversaciones pasadas. Esto es posible gracias a la memoria conversacional de ChatGPT, que no está disponible aún en Europa pero sí en otros mercados clave.
Esto significa que, si en un chat previo se indicó una preferencia por ropa negra de una marca específica, al buscar camisas para una entrevista más adelante, los resultados mostrados estarán ya filtrados. No es magia, es personalización sin fricciones. Y eso, para muchos usuarios, representa un salto cualitativo frente a lo que ofrecen hoy Google Shopping o Amazon.
Una amenaza a los modelos de afiliación
Este enfoque directo e independiente está poniendo nerviosos a muchos. No solo a Google o Amazon, sino también a medios, blogs y creadores de contenido que dependen del marketing de afiliados. Al eliminar el posicionamiento pago, se rompe el equilibrio actual en el que quien paga, gana visibilidad.

OpenAI aún no ha detallado cómo compartirá los beneficios que genere esta herramienta. Adam Fry explicó que están «experimentando con modelos», mientras que Sam Altman sugirió que podrían implementarse comisiones por afiliación sin dar ventaja a quienes paguen por aparecer primero.
¿El principio de una revolución silenciosa?
En este nuevo frente de batalla, OpenAI no está solo. Otros actores como Perplexity ya habían dado pasos en esta dirección, y Google ha comenzado a introducir funciones impulsadas por IA dentro de su propio entorno de compras. Pero la ventaja de ChatGPT es clara: la naturalidad de la conversación y la integración con memoria lo hacen más poderoso, más ágil, más humano.
Esta innovación no es solo una herramienta de compras. Es un cambio de paradigma. Y las grandes plataformas, que durante años reinaron en el comercio electrónico, podrían verse obligadas a reinventarse.
Fuente: Xataka.