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Ciencia

Pascua: origen de la celebración, y la tradición de intercambiar huevos el domingo

Se combinan tradiciones y fundamentos de la fe con las celebraciones tradicionales de la primavera
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Casi todos conocen la Pascua como celebración religiosa, sea judía o cristiana. Sin embargo, la tradición del intercambio de huevos ha tomado elementos de celebraciones paganas. Los huevos podían ser de ave, pintados con cera para preservarlos, y luego comenzaron a ser de azúcar o dulces. Aquí, algunos datos sobre la fecha y las tradiciones:

En Francia, ya en el siglo XIX se intercambiaban huevos de chocolate el Domingo de Pascua, pero eran duros, y el chocolate era difícil de moldear con prolijidad. El chocolatero Joseph Fry añadió manteca de cacao a la masa y logró darles forma, creando el primer huevo de chocolate en 1873, en Inglaterra. Después la empresa Cadbury los empezó a fabricar y amplió la gama de formas y modelos, modernizando esta tradición.

En la cultura china regalar huevos pintados era símbolo de amistad, costumbre que se generalizó después del siglo XIII.

Pero entre los siglos IX y XVIII la Iglesia prohibió que se consumieran huevos en Cuaresma, ya que se asociaban con la carne, también prohibida en este período. Claro que en esas fechas las gallinas seguían poniendo huevos y como no se podían consumir ni refrigerar, la forma de conservarlos era recubrirlos con una fina capa de cera que se pintaba para diferenciarlos de los huevos frescos.

Llegado el domingo de Pascua, los huevos pintados se regalaban entre amigos y vecinos, simbolizando el final de la prohibición y las penitencias de la Cuaresma. Así, el huevo se convirtió en símbolo de la Pascua.

Los pasteles o roscas de Pascua llevaban huevo duro, y en regiones de España los padrinos regalan estas delicias a sus ahijados.

Tradiciones paganas

En numerosos ritos paganos de celebración de la primavera se utilizaban los huevos, relacionados con la fertilidad y el amor. En Europa del Norte, se relacionó también al conejo, conocido por ser prolífico, con la fertilidad y el inicio del nuevo ciclo vital de la primavera.

La diosa persa que representaba al amor y la fertilidad era Astarté, cuya variante Eastre luego dio nombre a la palabra inglesa “Easter” que significa Pascua. Los persas de la antigüedad comían huevos en el festival de la primavera, estación en que la naturaleza se renueva y comienza un nuevo ciclo de la vida.

También los egipcios asociaban al huevo con el sol, al que adoraban y veían como un huevo dorado. En las fiestas usaban huevos coloreados como ofrenda, símbolo de fertilidad y renovación de la vida.

Tras la pausa del invierno las gallinas comienzan a poner huevos en la primavera, por lo que en el hemisferio norte en las fechas de la Pascua abundaban.

Origen de la palabra

La fiesta ordenada por Jehová a Israel es “Pesaj”, que significa paso, y remite al recuerdo de cuando Israel salió de Egipto hacia la Tierra Prometida, pasando por el Mar Rojo guiados por Moisés.  La fecha de la Pascua varía año a año porque está determinada por el calendario lunar, y ocurre el primer domingo después de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera, por lo que la fecha varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril, excepto para las iglesias orientales que siguen el calendario juliano y cuya Pascua variará entre el 4 de abril y el 8 de mayo. Las fechas de la Pascua judía y la Pascua cristiana no coinciden con exactitud, pero  Cristo resucitó en la Pascua hebrea por lo que también se trata de la celebración de un paso, el de la muerte a la resurrección. Se trata de una celebración central del cristianismo, como fundamento de la fe cristiana en que con la cena de Pascua Jesús dio un nuevo significado a esa celebración.

[Fuente: RAE]

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