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Ciencia

Permiso para que SpaceX deje caer trozos del cohete Starship en isla hawaiana sagrada

Las operaciones de la compañía ya causaron pérdida de hábitat en Texas. Ahora, Hawai podría estar en riesgo.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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La obsesión de Elon Musk por colonizar Marte está contaminando a la Tierra. SpaceX busca aumentar la cantidad de lanzamientos de su Starship, pero al mismo tiempo amplía el área en donde se permite que caigan los trozos del cohete que ensucian el Océano Pacífico. Una reciente ampliación pone en riesgo la vida silvestre marina que rodea a una isla sagrada según la tradición nativa de Hawái.

La Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) aprobó la solicitud de SpaceX para que lluevan sus residuos en aguas que rodean a Mokumanamana, una isla deshabitada en el noroeste de Hawai y conocida por sus sitios religiosos y culturales, informó recientemente The Guardian. Las operaciones de SpaceX en Boca Chica, Texas, ya han tenido su impacto en la vida silvestre del hábitat circundante, y ahora la compañía busca aumentar la cantidad de lanzamientos de su Starship, ampliando el área en donde pueden caer los pedazos del cohete.

Más lanzamientos, más problemas

A la compañía se le otorgó inicialmente una licencia para lanzar su cohete Starship cinco veces al año, pero rápidamente se cuadriplicó esa cantidad cuando la FAA aprobó la solicitud de SpaceX de hacer volar 25 veces al año el cohete más grande que se haya construido, en 2024.

El mega cohete de SpaceX ya ha tenido nueve vuelos de prueba hasta ahora, y algunos terminaron en explosiones masivas que provocaron la caída de partes metálicas en áreas habitadas de Turks y Caicos y varias islas del Caribe. No se informaron heridos, y se permitió a SpaceX que hiciera volar su Starship una y otra vez, tras breves investigaciones de los incidentes.

Con la reciente aprobación de la FAA para ampliar el área de descartes en el océano, SpaceX podrá dejar caer pedazos de cohetes en regiones más amplias del Océano Pacífico que incluyen a Mokumanamana y otras siete islas de Hawai que están dentro de la zona declarada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea, según el informe de The Guardian.

Preocupación ambiental, grande como un cohete

Papahānaumokuākea es el área de conservación marina más grande del mundo, hogar de plantas, aves, focas y tortugas marinas en riesgo de extinción, según el Servicio de Vida Silvestre y Pesca de EE.UU. A medida que SpaceX lanza más Starships a los cielos, los residuos podrían representar un peligro para la vida marina en las aguas protegidas, así como el cohete tuvo un efecto negativo en la vida silvestre alrededor de su sitio de lanzamientos.

Hace mucho que los grupos locales defensores de la vida silvestre de Texas critican a la FAA por no tomar en cuenta el impacto de SpaceX en el hábitat de la región. El sitio de lanzamientos de SpaceX en el sur de Texas está rodeado del hábitat de estas especies en riesgo, que tienen su refugio allí, incluyendo a ocelotes, frailecillos silbadores, y tortugas marinas Ridley. El despegue inaugural del Starship, que dio como resultado la caída de trozos de metal y concreto a cientos de metros de la plataforma de lanzamiento, motivó la revisión del impacto ambiental y el riesgo potencial a las especies protegidas de la región de Boca Chica. Los grupos conservacionistas hasta demandaron a la FAA por aprobar la ampliación de operaciones de SpaceX en Boca Chica, Texas, sin los estudios ambientales correspondientes. La demanda afirma que la FAA no solicitó un informe profundo del impacto ambiental antes de aprobar los planes de SpaceX para su Starship.

El impacto de SpaceX incluso llegó a México, y científicos locales dicen que los residuos del cohete están matando la vida silvestre, incluyendo a delfines, tortugas marinas y peces. La presidente de México Claudia Sheinbaum amenaza con demandas por posible contaminación causada por el lanzamiento de cohetes de SpaceX.

A pesar de las reiteradas críticas por el impacto del Starship en la Tierra, la FAA no parece considerar el aspecto ambiental. William Aila, ex presidente del área de tierras y recursos naturales de Hawaii, le dijo a The Guardian: “Nosotros, en especial como hawaianos nativos, con una especial relación con ese lugar, simplemente queremos una evaluación honesta y verdadera del riesgo antes de que se consienta a que lluevan miles de trozos de un cohete que falló”.

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