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Pikachu no iba a ser el compañero de Ash (y Nintendo apostaba por otro Pokémon)

Todo el mundo conoce a Pikachu, incluso quienes jamás han visto un episodio de Pokémon. Puede que no sepan qué es una Poké Ball o cómo evoluciona, pero esa criatura amarilla y eléctrica es uno de los iconos culturales más reconocibles del mundo. Lo que casi nadie sabe es que Pikachu no estaba destinado a acompañar a Ash Ketchum en el anime… y que en Nintendo confiaban más en otro Pokémon muy distinto.
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El anime llegó después: antes existió otro protagonista

El primer episodio del anime de Pokémon se emitió en TV Tokyo el 1 de abril de 1997, poco más de un año después del lanzamiento de los videojuegos. Sin embargo, esa no fue la primera adaptación de la franquicia.

En noviembre de 1996, la revista CoroCoro Comic publicó un manga protagonizado por Rojo, un niño que quería convertirse en Maestro Pokémon. En esa versión temprana, el protagonista no iba acompañado por Pikachu, ni por Charmander, Bulbasaur o Squirtle.

Su compañero era otro muy diferente.

Pikachu no iba a ser el compañero de Ash (y Nintendo apostaba por otro Pokémon)
© TsarSylveon – X

Clefairy: el Pokémon rosa que iba a ser la estrella

En el manga original, Rojo viajaba junto a Clefairy, un Pokémon rosa, redondo y claramente pensado para resultar adorable. En ese universo primitivo, donde las reglas aún no estaban definidas, los Pokémon incluso podían hablar, y Clefairy tenía una personalidad descarada y exagerada.

Durante un tiempo, en Nintendo creyeron que ese Pokémon sería el gran reclamo de la franquicia: era muy “kawaii”, expresivo y parecía perfecto como mascota principal.

Pero algo no terminaba de encajar.

Por qué Pikachu acabó sustituyendo a Clefairy

Según explicó Masakazu Kubo en el libro Pikachu’s Global Adventure, el equipo creativo decidió cambiar de rumbo muy pronto. Clefairy funcionaba bien en papel, pero Pikachu era visualmente más reconocible, especialmente por su color amarillo, que destacaba con fuerza incluso en pantallas pequeñas.

Además, se consideró que Pikachu podía conectar mejor con un público más amplio —niños y niñas por igual— y resultar más “familiar” como compañero silencioso del protagonista. El propio equipo reconocía que el único gran competidor visual del amarillo era Winnie the Pooh… y poco más.

El sacrificio del exceso de ternura parecía un riesgo asumible.

Ash Ketchum y la decisión definitiva

Así nació el dúo definitivo: Ash Ketchum y Pikachu. Aunque Clefairy no desapareció del todo y mantuvo protagonismo en el manga, el anime dejó claro desde su primer episodio quién sería el rostro de la franquicia.

La idea de que Clefairy iba a ser el Pokémon de Ash es cierta, pero solo durante una fase muy temprana del desarrollo. El cambio se produjo antes de que el anime despegara, y el resto ya es historia.

Un error que terminó siendo un acierto histórico

Nadie podía imaginar entonces que Pikachu acabaría convirtiéndose en uno de los personajes más reconocibles del planeta. Nintendo apostó, dudó, corrigió y acertó.

Hoy resulta imposible imaginar Pokémon sin ese “¡Pika, pika!” que conquistó el mundo… aunque durante un breve instante, todo apuntara a que el trono sería rosa y no amarillo.

Fuente: SensaCine.

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