Ha llevado más años de los que debería, pero ya está aquí: una respuesta para PS4 al mando Elite ultra customizable de Microsoft. El Scuf Vantage puede parecer uno de esos extraños periféricos de terceros, pero este mando con licencia oficial ofrece todos los pequeños y extraños ajustes que necesito, excepto que ahora está configurado para funcionar realmente en mi PS4.

Esto no era posible antes. Aunque existen gran cantidad de mandos que funcionan para las consolas de Xbox One o Windows (el mando Microsoft Elite de $150 que hemos mencionado antes es el más conocido), los usuarios de PS4 se han tenido que conformar con los mandos de PS4 o el mando Infinity4PS de Scuf (parten de los $138, pero personalizados pueden costar hasta $210). Me gustó mucho el Infinity4PS, y cuando escribí sobre él, llegué a decir que era el mando que todo dueño de PS4 debía comprar. (Su hermano, el Infinity1, es estupendo para los propietarios de Xbox One.) Pero el Vantage mejora el Infinity4PS en una variedad de formas que hacen que su precio –$170 para la versión con cable y $200 para la inalámbrica– parezca justificado.

El Infinity4PS es increíblemente customizable, pero tienes que tomar muchas decisiones cuando pides el mando, lo cual no es lo ideal para algo como un mando de videoconsola. Los mandos son como los teclados, tienes que probarlos y ver cómo se sienten para saber si te gustan. Y algunos de esos cambios hacen que suba el precio final, lo que significa que podrías acabar gastando mucho dinero en un dispositivo que podría no resultarte excelente. De hecho, la customización del Infinity4PS necesaria para acercarse al nivel del Vantage en realidad hace que el Infinity4PS acabe costando más. El que configuré de manera similar al Vantage costaría $207.

Gastarse eso no tiene mucho sentido, particularmente porque el Vantage aún gana en el apartado de la personalización. Para empezar, el D-Pad se puede cambiar por una almohadilla circular que facilita los golpes diagonales en los juegos de lucha. También hay dos nuevos botones en los lados llamados “Sax buttons” que se pueden asignar para que funcionen como cualquier otro botón del mando. Reasignar esos botones es fácil, activas un interruptor en la parte inferior del mando y solo tienes que presionar los dos botones que se están reasignando.

Los botones Sax a la izquierda y derecha se pueden asignar al botón que quieras
Photo: Alex Cranz (Gizmodo)

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Sin embargo, no lo hice, y los dejé sin asignar porque seguía tocándolos accidentalmente mientras jugaba. Las personas con los dedos más largos o menos torpes probablemente no tengan ese problema.

Hay cuatro palancas en la parte trasera del mando que, al igual que los botones Sax, son reasignables. Solo terminé usando dos de ellas, ya que los más cercanos al centro estaban lo suficientemente lejos como para ser incómodos de golpear normalmente. Pero reasignar las exteriores a los botones R3 y L3 (los botones que presionas al pulsar los joysticks derecho e izquierdo) fue toda una revolución. En lugar de tener que presionar un joystick para correr o golpear en Destiny 2, puedo presionar una palanca ahora. Es tan fácil y tan ergonómico que siento que estoy haciendo trampas, especialmente en PVP, donde en momentos de tensión fallaba siempre al pulsar el joystick y acababa muerta.

¡Las palancas de la parte trasera son geniales!
Photo: Alex Cranz (Gizmodo)

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Hablando de los joysticks, también pueden ser cambiados. Si juegas a muchos juegos, los joysticks inevitablemente se desgastan y terminan siendo desagradables de ver y de tocar. He pasado tenido tres mandos de PS4 en cuatro años debido a esto, y lo que me llevó a Scuf fue el deseo de tener joysticks reemplazables. Pero el Vantage es una gran mejora respecto a los mandos Scuf anteriores, que requieren una herramienta especial y un tedioso procedimiento para reemplazar los joysticks. Ahora solo tienes que apretar para dentro o para fuera y listo. Es tan fácil que puedes cambiarlos entre pantallas de carga si lo deseas. Y a diferencia de los joysticks reemplazables que se encuentran en el mando Elite de Microsoft, los joysticks Scuf son robustos y no saldrán disparados si sueltas (o tiras) el mando.

Los gatillos de la parte posterior son también ajustables. Una pequeña herramienta diminuta te permite ajustar la tensión de los gatillos, mientras que un pequeño interruptor te permite ajustar la distancia que necesitas para estirarlos. Scuf también incluye gatillos alternativos mucho más largos para los botones L2 y R2, lo que los hace increíblemente cómodos para jugar de forma prolongada a juegos como Destiny 2 o Spider-Man.

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La mejor parte de todo esto es que además del ajuste de la tensión de los gatillos, cada aspecto customizable del Vantage se puede ajustar sin herramientas. Puedo cambiar todo en un instante. Es tan fácil de hacer como con el mando Elite de Microsoft, pero parece mucho más resistente. Con Elite, un joystick o el D-pad se saldrían con una mala caída. Esto no ocurre con el Vantage.

De hecho, la única desventaja del Vantage hasta ahora es que tiene ese look que tienen los mandos de terceros. Ya sabes de lo que hablo. En las generaciones anteriores de consolas había una gran variedad de fabricantes que producían mandos, y que siempre parecían baratos y malos.

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El Vantage está claramente inspirado en el mando de Xbox, con los joysticks ubicados en el mismo sitio, pero su ergonomía no es igual. Puedo moverme entre un mando de PS y de Xbox y mis manos no notarán la diferencia. Definitivamente lo hacen con el Vantage. Tengo algo más de alcance con el joystick derecho que el que tendría con el de Xbox o PlayStation. Lo he usado durante aproximadamente una semana, y ese primer casi me muero. Gran parte del uso de los mandos está estrechamente ligado a la memoria muscular, y mis músculos tuvieron que luchar mucho para estar tan cómodos con el Vantage como con los mandos Xbox o PS.

En realidad, me atrevería a decir que ahora tengo las manos más cómodas. Ajustando la altura de los joysticks, reasignando las palancas y con algunos de los gatillos más largos en la parte posterior del Vantage han creado un mando que se adapta a mi, y que es muy fácil de usar y de personalizar. Si eres un jugador de PC que busca algo diferente, este es una excelente opción, y si tienes una PlayStation y siempre has sentido envidia de las opciones de control disponibles para tus amigos de Xbox y PC, ha llegado tu momento.

En resumen

  • ¡El Scuf Vantage es caro! El Infinity4PS comienza en $138, mientras que un mando Microsoft Elite comienza en $150. El Vantage con cable empieza en $170 y su versión inalámbrica en $200.
  • Pero en serio, puedes personalizarlo tanto que igual ni te importa el precio.
  • El diseño es un poco diferente. Así que te hará falta una pequeña curva de aprendizaje.
  • Incluido en la caja: Mando, cable USB muy agradable, estuche, 2x joysticks cortos, 2x joysticks de medianos, 1x disco de control, 1x D-Pad, 2x cubiertas de gatillo cortas, 2x cubiertas de gatillo largas, 4x anillos de fricción para los joysticks, 2x rumble packs extraíbles, 1x funda para el rumble pack (¡también es útil para todas las demás cosas!), 1x llave para ajustar los gatillos.