En los últimos años la terapia CAR-T se ha convertido en un tratamiento revolucionario aunque riesgoso para algunos cánceres en sus últimas etapas. Pero la CAR-T quizá también sirva como intervención casi milagrosa para algunas enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico. Ahora parece haber tratado con éxito no una, ni dos, sino tres enfermedades autoinmunes que sufría una mujer de 47 años.
Unos médicos de Alemania detallaron el notable caso en un informe que se publicó hoy en Med. Usaron la terapia CART-T para resetear efectivamente el sistema inmunológico de la mujer, y sus muchas afecciones entraron en remisión sostenida que ya lleva más de un año. Aunque se requieren más estudios, tienen esperanzas de que la terapia CAR-T sea un tratamiento confiable para este tipo de dolencias complejas.
“Ella está muy bien, volvió a su rutina diaria y desde la terapia CAR T no tuvo terapia dirigida a ninguna de las tres enfermedades”, le dijo a Gizmodo el autor del informe Fabian Müller, hematólogo y oncólogo de la Universidad Hospital de Erlangen.
Cambio total
CAR es el acrónimo en inglés de receptor de antígeno quimérico (chimeric antigen receptor). El concepto básico de la inmunoterapia es tomar las células T de la persona —células inmunes que aprendieron a atacar un objetivo específico— y reprogramarlas para que tengan en su superficie estos receptores customizados. Una vez allí, los receptores les permiten atacar antígenos que antes no habrían atacado, incluyendo los que se encuentran en algunas células cancerosas.
La terapia CAR-T cambia las reglas del juego en el tratamiento de cánceres antes incurables, pero hay algunos investigadores que han estado trabajando para ampliar el potencial de la terapia más allá del cáncer. La terapia suele usarse para atacar cánceres en la sangre causados por células B malignas. Algunas enfermedades autoinmunes también tienen su causa en anticuerpos producidos por células B disfuncionales, células que posiblemente podrían erradicarse también con la terapia CAR T.
Hay evidencia inicial de que la terapia CAR T pueda hacer que entren en remisión prolongada afecciones como el lupus, incluso en remisión completa. En 2022 los investigadores de la Universidad Hospital de Erlangen describieron cinco casos de pacientes con lupus que después de ser tratados con la terapia CAR T ya no necesitaron tratamiento alguno. Y de esos investigadores hay un grupo que ahora trabaja en este caso actual.
Según el informe, la mujer fue diagnosticada en 2014 con una forma severa de anemia hemolítica autoinmune, una rara afección en que los anticuerpos se unen y matan a los glóbulos rojos. También tenía síndrome de anticuerpos antifosfolípidos, afección en que el sistema inmune ataca a los fosfolípidos aumentando el riesgo de que se formen coágulos peligrosos, y trombocitopenia inmune, afección en que el sistema inmune destruye las plaquetas.
Ya para 2025 la mujer había sido atendida con nueve tratamientos diferentes que no dieron resultado con respecto a su anemia, incluyendo transfusiones de sangre a diario, y su afección ponía en riesgo su vida. Como no había otro recurso, los médicos le ofrecieron la oportunidad de someterse a la terapia CAR T, específicamente del tipo que atacaba al antígeno CD19.
Tal como se esperaba, la terapia acabó con la provisión de células B que tenía la mujer, y con esas células también acabó con los autoanticuerpos que causaban sus tres afecciones autoinmunes. Su anemia y su síndrome de anticuerpos antifosfolípidos entraron en clara remisión y sus niveles de hemoglobina volvieron a niveles normales en unos 25 días (indicación de que sus glóbulos rojos ya no morían). Seguía con algunas señales de trombocitopenia inmune, pero había mejorado mucho en comparación con su estado anterior. Cuando su cuerpo empezó a producir de nuevo células B meses después, eran mayormente buenas, lo que significaba que el tratamiento básicamente había reconfigurado o reseteado su sistema inmune.
A pesar de que la mujer presenta alguna evidencia de daño en su hígado y médula, los médicos dicen que podría estar más relacionado con efectos posteriores a las muchas intervenciones anteriores a la terapia CAR T, aquellos tratamientos que habían fallado. Ahora, 14 meses después, ya la mujer no se somete a ningún tratamiento para sus afecciones autoinmunes.
Futuro de la CAR T
Todavía hay mucho por hacer para mejorar la seguridad, costo y viabilidad de la terapia CAR T para una amplia gama de cánceres. Y también hay obstáculos que vencer antes de que la terapia CAR T pueda convertirse en una opción de uso común para los desórdenes autoinmunes, afirman los médicos.
La terapia es cara y requiere de recursos que no están disponibles fácilmente en muchos hospitales. También puede causar efectos colaterales severos, incluyendo una reacción inmune potencialmente fatal que es el síndrome de liberación de citocinas (afortunadamente la mujer no sufrió nada de eso). Seguirá siendo importante el seguimiento del estado de salud de pacientes autoinmunes tratados con CAR T para establecer su efectividad a largo plazo.
Pero en el caso de enfermedad autoinmune por células B, en particular aquellos que no responden a otros tratamientos, la terapia CAR T podría convertirse en un nuevo tratamiento estándar. Al menos eso es lo que esperan los médicos.