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Ciencia

¿Por qué hay quienes mantienen miles de escorpiones encerrados… y qué esperan conseguir?

Cientos de miles de escorpiones son criados y ordeñados cada día en granjas de todo el mundo. ¿Por qué alguien se embarcaría en una tarea tan arriesgada? Este artículo explora las verdaderas razones detrás del negocio del veneno de escorpión, sus usos prometedores y la cruda realidad que enfrentan muchos de sus aspirantes.
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Un negocio tan extraño como real

Las granjas de escorpiones existen. Y no hablamos de unas pocas. En países como Egipto, México, Tailandia o Nigeria, hay instalaciones que albergan más de 80.000 ejemplares vivos. El motivo de esta cría masiva no es el consumo ni la exhibición, sino algo más inusual: ordeñarlos para extraer su veneno.

Este líquido, escaso y extremadamente difícil de obtener, tiene una reputación muy particular: es uno de los más caros del mundo. Según algunas fuentes, un litro puede llegar a valorarse en 10 millones de euros. Pero como cada escorpión produce apenas dos miligramos diarios, la única forma de llegar a cantidades mínimas es con miles de ejemplares.

¿Para qué sirve el veneno de escorpión?

A pesar de su fama peligrosa, sólo unas pocas especies de escorpión representan una amenaza real para los humanos. El veneno, diseñado para cazar, contiene proteínas y péptidos con potencial científico. Investigadores como Volker Herzig, en Australia, y Dorothy Wai, en Monash, están analizando sus componentes para tratar enfermedades como la epilepsia, la esclerosis múltiple o incluso los ictus.

También se baraja su uso en agricultura, veterinaria y cosmética. Este último sector, de hecho, es uno de los mayores compradores del polvo de veneno, usándolo en cremas y otros productos que prometen beneficios antienvejecimiento, aunque sin pruebas científicas sólidas.

¿Realmente es un negocio rentable?

A primera vista, criar escorpiones suena a una mina de oro. Sin embargo, la historia de personas como Mohammad Fallah, en Irán, evidencia que no todo es tan sencillo. Tras invertir gran parte de sus ahorros en escorpiones y conseguir apenas dos gramos de veneno, nadie quiso comprárselo. Ni en su país ni en el extranjero.

Esto se debe a que el mercado del veneno es mucho más reducido y especializado de lo que algunos creen. Empresas serias como Venomtech, en Reino Unido, apenas comercializan medio gramo al año. Además, muchos laboratorios rechazan compras de procedencias dudosas por razones científicas y éticas.

El lado oscuro: estafas y falsas promesas

Parte del auge de estas granjas se debe a campañas engañosas que prometen riqueza instantánea. Cursos de dudosa procedencia y mafias locales difunden el mito de que ordeñar escorpiones es una oportunidad de oro. Pero si fuera tan rentable, quienes imparten los cursos se dedicarían a ello directamente, en lugar de compartir “el secreto”.

Algunos criadores, al ver que no recuperan su inversión, terminan liberando los animales, con consecuencias peligrosas para los ecosistemas locales. Así, lo que parecía una excentricidad rentable se convierte, en muchos casos, en una estafa con daños colaterales.

Fuente: Xataka.

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