The Long Walk, titulada Camina o muere en América latina y La larga marcha en España, es brutal. No es para gente sensible. Hay violencia, escenas que dan asco, y es muy difícil de ver. Pero si decides verla, encontrarás una bellísima historia humana sobre la amistad, la esperanza, la vida, el amor y la familia. The Long Walk es, sí, una película de terror pero además tiene corazón.
Se basa en una de las primeras novelas de un autor poco conocido que se llama Richard Bachman (seguramente conoces su nombre real, Stephen King). The Long Walk se construye en torno a algo muy simple, una versión vagamente distópica de Estados Unidos en la que hay una competencia televisada cada año. Solo un joven de cada estado participa, caminando hasta que queda uno solo. No hay nada más. Hay que caminar. Las reglas son pocas: mantener una velocidad determinada, no ignorar las advertencias, por ejemplo. Y el ganador se hace inmensamente rico, además de que se le concederá un deseo. Cualquier deseo.
Con eso basta para que todos los que puedan participar apliquen año a año. Pero aquí seguimos a Ray, interpretado por Cooper Hoffman (Licorice Pizza). Ray, como casi todos los demás que caminan, lo hace por razones personales. Algunas de ellas las conocerás al principio, pero hay otras que se revelan más tarde. Cada una de esas razones te brinda una perspectiva del personaje y del mundo. Ray pronto se hace amigo de Pete, interpretado por David Jonsson (Alien: Romulus) y ambos forman vínculos con otros participantes.

Una de las cosas más fascinantes de esta película es que sabes que lo inevitable llegará. Tanto nosotros como los personajes sabemos que casi todos morirán. Porque de otro modo no habrá un ganador. Entonces, cuanto más conocemos a los personajes y sus relaciones, más estresante resulta ver la película. Y eso se intensifica por la brutal violencia, por la que se clasificó como R. Es como si un par de tenazas te apretaran cada vez más, anticipando lo que va a suceder.
El genio detrás de esto es el director Francis Lawrence, que sabe de películas con muchachos que mueren por deporte. Dirigió las últimas cuatro pelis de Los juegos del hambre (y también la próxima), así que sabe cómo mezclar miedo y humanidad. En esta película todo se potencia gracias a la ambientación simple y lo visual. Lawrence utiliza todos los trucos inmersivos para que te sientas allí, junto a los personajes. Por ejemplo, mientras Ray y Pete mantienen una conversación filosófica, nos rodean los sonidos de los que caminan: soldados que gritan advertencias, disparos, tropiezos, gente que no aguanta las ganas de ir al baño. Cada momento lleva a los participantes más cerca de la muerte, y se suman las capas de aterradora tensión.
Pero la tensión es mayor porque te importan los personajes. Además, Hoffman y Jonsson nos brindan sus mejores interpretaciones. Antes de esta película la mayoría de los fans los conocían como actores talentosos. A Hoffman, por Licorice Pizza, y Saturday Night. A Jonsson por Alien: Romulus y Rue Lane. Pero con The Long Walk, han alcanzado un nuevo nivel, con interpretaciones bellas, que hacen que te identifiques, tan tristes a medida que avanza la película que sientes que no quieres perder a ninguno de estos personajes. Son superestrellas.
Todos se destacan

No son los únicos, porque todo el elenco es genial. Mark Hamill es el antagonista principal que está al mando, un tipo despreciable y malo. Y Ben Wong, Garrett Wareing, Charlie Plummer, Tut Nyuot y Joshua Odjick nos regalan interpretaciones excelentes.
The Long Walk funciona principalmente porque nos enganchamos con Ray y con Pete, que nos llevan a explorar lo bueno y lo malo de este mundo. Vemos una amistad que vive bajo la sombra del terror y como resultado, a medida que se acerca el final la película se vuelve devastadora.
Tal vez The Long Walk no vaya a ser un éxito taquillero, porque es una película difícil de ver. Pero para quienes la vean, y recomendamos que lo hagan, será una historia de la que hablarás, algo en lo que vas a pensar con frecuencia. Es una película bien hecha, a la altura de sus raíces en el texto de Stephen King. Se estrena el 12 de septiembre.