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Ciencia

Preocupante alarma en Estados Unidos al detectar un aumento de casos de vómitos inducidos por cannabis

En EE.UU. se está convirtiendo en una rutina en las salas de emergencias
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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El cannabis tiene usos medicinales y recreativos, pero al igual que todas las drogas, tiene potenciales perjuicios. Por ejemplo, los vómitos. Esta semana se publicó un estudio sobre la cantidad de estadounidenses afectados por malestar estomacal debido al uso prolongado del cannabis.

Los investigadores de la Universidad de Illinois Chicago analizaron las visitas a las salas de emergencia de todo el país. Hallaron evidencia de que las consultas por el síndrome de hiperémesis cannabinoide (CHS, en inglés) han aumentado notablemente en los últimos años, en especial entre los jóvenes adultos. El síndrome se caracteriza por constantes y dolorosos ataques de vómitos y los investigadores dicen que el problema de salud, tratable pero debilitante, debe mantener atentos a los médicos.

“El síndrome de hiperémesis cannabinoide es real y se está volviendo parte rutinaria de la medicina de emergencias en EE.UU.”, le dijo a Gizmodo James Swart, profesor de la Facultad Jane Addams de Trabajo Social de la UIC y autor principal del estudio.

El síndrome doloroso

Quienes sufren de este síndrome se ven afectados por períodos cíclicos de intensos espasmos, náuseas y vómitos. El episodio agudo puede durar uno o dos días y la experiencia a veces es tan dolorosa que la persona grita cuando vomita, por lo que en EE.UU. le han puesto el mote de “scromiting” (por “scream” y “vomiting”).

Es un síndrome que afecta a quienes han usado el cannabis de manera crónica durante varios años. La ciencia no sabe cuáles son exactamente las razones, pero tal vez su causa esté en la sobreestimulación de los receptores nativos de cannabinoides en el tracto gastrointestinal. Se cree que la complicación es infrecuente, pero los últimos estudios sugieren que los casos de este síndrome han aumentado en EE.UU. y en lugares donde ha llegado la despenalización del consumo de cannabis.

En este último estudio los investigadores analizaron los datos de una muestra nacional de consultas en salas de emergencia de EE.UU. entre 2016 y 2022. Hasta hace poco tiempo los médicos no podían diagnosticar el síndrome como afección médica independiente con el propósito de la cobertura del seguro de salud y los registros clínicos. Por lo tanto, los investigadores buscaron diagnósticos relacionados con síndrome cíclico de vómitos (vómitos graves y repentinos que no se explican por otras causas conocidas) y el uso del cannabis, casos en que ambos diagnósticos se presentaban juntos, considerándolos como constituyentes del síndrome.

Lo que hallaron

Vomitos Por Cannabis
© Swartz et al./JAMA Network Open

Durante el período en estudio se documentaron unos 100.000 casos de sospecha del síndrome. Antes de la pandemia de COVID-19 hallaron que las tasas de casos se mantenían estables, pero a partir de 2020, aumentaron los casos sospechosos del síndrome en las salas de emergencias. Aunque en 2022 la cantidad se redujo, seguía por encima de las cifras pre-pandemia. Lo importante es que los casos de problemas de salud relacionados en general con el cannabis también aumentaron en el mismo período, por lo que los casos de síndrome de vómitos cíclicos sin relación con el cannabis no aumentaban, lo que sugería que la tasa del síndrome iba en aumento.

El trabajo se publicó el lunes en JAMA Network Open.

A pesar de que el estudio no puede responder directamente por qué se está volviendo más común este síndrome, los momentos de aumento indican que probablemente el COVID-19 tuvo cierta participación. Al mismo tiempo hay factores como la creciente legalización del consumo de cannabis en EE.UU. y quizá los aumentos en las cepas de cannabis THC podrían ser importantes también, según los investigadores.

“La pandemia de COVID-19 posiblemente fue un catalizador en el aumento del síndrome de vómitos por cannabis debido al estrés, el aislamiento y un mayor uso del cannabis. Tras el pico de 2021, la incidencia del síndrome se vio reducida pero permaneció amesetada, lo que sugiere que hay impulsores sostenidos, estructurales y clínicos”, indican los autores del trabajo.

Cómo protegerse

El síndrome de vómitos por uso del cannabis es una experiencia horrible, pero se sabe cómo tratarla.

Por algún motivo, las duchas y baños calientes pueden aliviar temporalmente el episodio agudo. La única forma de impedir que suceda, sin embargo, es abandonar el consumo de cannabis. Puede llevar semanas, pero los síntomas cesarán eventualmente.

Si bien la tasa de casos de este síndrome sigue aumentando, se trata de un efecto colateral relativamente infrecuente, según afirma el trabajo.

“Nuestros hallazgos no tienen que interpretarse como razón para entrar en pánico, aunque destacan que el cannabis no está libre de riesgo, en especial en dosis elevadas y uso a largo plazo”, dijo Swartz.

Este año el síndrome de vómitos por cannabis se sumó oficialmente a la última edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD), un manual que se usa en todo el mundo con fines diagnósticos y administrativos. Hoy les resulta más sencillo a los médicos diagnosticar la afección y permite que los investigadores puedan efectuar seguimientos de su prevalencia. Con todo, es importante que tanto los médicos como los hospitales conozcan la existencia del síndrome para efectuar diagnósticos a tiempo, señalan los autores.

“Con frecuencia el diagnóstico es errado y se efectúan pruebas costosas e innecesarias, por lo que es importante que se difunda el conocimiento clínico”, escriben en su trabajo. Argumentan también que se requieren más trabajos de investigación para poder detectar cuáles son las causas exactas y por qué afecta solamente a algunos usuarios a largo plazo.

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