Hoy me he puesto en la muñeca un reloj de 15.000 dólares, uno que lleva dentro un mini-ordenador de Apple. He jugado un rato con él e intentado imaginar cómo lo utilizaría en mi día a día. Pero llegó el momento en el que Apple me echó de su stand (muy amablemente), y aún no he podido aclararme.

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No estoy hablando de si me compraría o no un reloj de 15.000 dólares. Por supuesto que no (entre otras cosas porque me gano la vida escribiendo). Y no me malinterpretes: estaría contento con la versión básica de 350 dólares, incluso si tengo que jubilar mi móvil Android para pasarme a un iPhone. Pero lo haría solo si Apple es capaz de demostrarme que el reloj me va a hacer la vida más sencilla. Y tras la demo después del evento, me he dado cuenta de que todavía no hay forma de que Apple nos lo pueda demostrar.

La única forma de saberlo a ciencia cierta será viviendo con este reloj durante tiempo. Déjame que te cuente mi experiencia y tal vez así comprendas a lo que me refiero.

Diseño

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El Apple Watch es grande, pero no enorme. Pesado, pero en un sentido agradable. Si te gusta el diseño - y a mi me gusta - es un reloj realmente atractivo. La pantalla es tan nítida y brillante como esperaría de un equipo de este tamaño. Y la corona digital - la ruedecita a la derecha - es realmente cómoda. Simplemente la giras para ir navegando por el reloj, por la larga lista de emails, o para hacer zoom en tu galería de fotos.

Los dos botones del reloj también van perfectos: tanto el de la propia corona como el que hay justo debajo. Te permiten manejar el reloj con precisión.

Interfaz

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Lo que no acabo de entender del Apple Watch, al menos por ahora, es por qué tengo que utilizar una diminuta pantalla táctil para hacer cualquier cosa.

La operativa básica es sencilla: aprietas el botón de la corona, o giraa la muñeca en un gesto tipo "estoy mirando a mi reloj" y el Watch se activa mostrándote la hora y hasta otras 4 opciones de información en cada una de las esquinas: fecha, temperatura exterior, batería... pequeñas cosas útiles, y esperemos que alguna más pronto.

Si aprietas el botón debajo de la corona, aparece tu lista de amigos, desde donde puedes llamar o enviarles un mensaje rápidamente. Si presionas la corona otra vez, acabas en la pantalla de aplicaciones, la que ves debajo:

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El problema es que si quieres encontrar y seleccionar una de esas apps, tendrás que navegar por la pantalla táctil y seleccionar el programa en la misma pantalla. Eso es más fácil decirlo que hacerlo: le di al icono equivocado más de una vez. Puedes hacer zoom en la pantalla girando la corona, pero es un poco raro tener que andar cambiando entre la pantalla táctil y los botones.

Todo esto me hizo pensar por qué no dejar utilizar la excelente corona para hacer zoom en las apps y seleccionar la que realmente quiero. Aunque, quien sabe, tal vez me acabe acostumbrando al planteamiento de Apple después de usarlo a fondo.

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Lo peor de todo fue lo que Apple llama "Force Touch". Según la compañía, el reloj utiliza pequeños electrodos en la pantalla Retina para distinguir entre un simple toque del dedo sobre la pantalla y un toque con más fuerza. Dependiendo de eso, te muestra una cosa u otra. En la práctica no está tan claro. Si dejas presionado el dedo en la pantalla, puedes cambiar, por ejemplo, la cara del reloj (como se ve en la imagen de arriba). Sin embargo, a veces intentaba simplemente tocar, cuando el reloj de hecho me mostraba funciones que aparecen cuando presionas más fuerte. No estaba claro qué funciones aparecen haciendo qué. De nuevo, es probable que me acabe acostumbrando, pero por ahora se hace bastante raro.

Al menos, cuando aparece una lista de opciones puedes escoger entre verlas pasando el dedo por la pantalla táctil, o hacerlo con la corona digital.

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Glances

Es la respuesta de Apple a Google Now. Si deslizas el dedo sobre la pantalla de abajo hacia arriba, puedes acceder a información variada: el tiempo, agenda, emails... En el Apple Watch que probé había una puñado de tarjetas de información de demostración, pero es imposible saber si serán realmente útiles o no sin haberlas probado durante varias semanas, para comprobar si de verdad me van a ayudar a hacer cosas, o son solo adornos.

Apple Pay

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He de admitirlo: si Apple Pay acaba siendo algo universalmente aceptado, me encantará utilizarlo. Haz doble clic en el botón inferior del Watch y ahí aparece tu tarjeta de crédito. Acerca el reloj al terminal de pago y ¡booom!, acabas de pagar. Sin necesidad de sacar la cartera o el móvil. Esa es la teoría, porque no pude probarlo en la demo. Si funciona tan bien como lo hace desde el teléfono, esto realmente nos hará la vida algo más cómoda.

Siri y llamadas telefónicas

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Siri de verdad me ha impresionado en el reloj. Cuando recibí un mensaje durante la demostración, pude responder sin tener que sacar el móvil, utilizando un mensaje ya preparado, o también escribiendo sobre el teclado imposiblemente pequeño del Watch. También pude dictar el mensaje con Siri, que me entendió a la perfección incluso con todo el ruido de fondo.

¿Haría esto en público, dictar a mi muñeca? Difícil decirlo sin probar en en una situación real. Lo mismo ocurre con las llamadas. Ahora mismo desde luego parece bastante ridículo.

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Y mucho más...

Hay muchas más funciones y opciones en el Apple Watch de las que pude probar durante la breve demostración, y pocas las que tuve tiempo a trastear con algo de tiempo. Como las fotos. Las que había de muestra en el reloj se veían espectaculares pero, ¿tengo que almacenarlas en la memoria interna del reloj? ¿Tengo que recortarlas al ratio de la pantalla del Watch para que se vean bien? ¿Funcionará de verdad la aplicación de fitness para recordarme que haga ejercicio? Todas esas son preguntas aún en el aire.

Lo mismo ocurre con la duración de la batería. Apple oficialmente cita 18 horas en uso mixto del reloj activo y en reposo, pero habrá que probar qué es exactamente ese "uso mixto".

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La verdad, tengo muchas ganas de comprobar todo esto, porque el Apple Watch de verdad se ve potente. Da la sensación de que puede llevar el concepto de smartwatch mucho más allá de las simples notificaciones. Porque, al menos yo, no voy a pagar solo por verlas en un reloj para no tener que verlas en el móvil.

Si este reloj me va a ayudar a hacer las cosas más rápido y de forma más sencilla desde mi muñeca, es decir, si me va a ahorrar tiempo, entonces estaría dispuesto a desembolsar el dinero. Pero llevará semanas, si no meses, comprobar si de verdad el Apple Watch vale todo lo que cuesta.

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