Saltar al contenido
Ciencia

La misión Psyche de la NASA se prepara para uno de los momentos más críticos de su viaje espacial. La nave pasará extremadamente cerca de Marte para llegar a un asteroide similar al núcleo de un planeta

La misión Psyche utilizará la gravedad del planeta rojo para modificar su trayectoria rumbo a uno de los objetos más extraños del sistema solar. Los científicos creen que este asteroide metálico podría revelar cómo se formaron la Tierra y otros mundos rocosos.
Por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

En el espacio, incluso un pequeño cambio de velocidad puede alterar completamente el destino de una misión. Por eso, dentro de pocos días, la NASA ejecutará una de las maniobras más importantes del viaje de Psyche: un sobrevuelo extremadamente preciso sobre Marte que permitirá lanzar la nave hacia uno de los objetos más misteriosos jamás explorados. El objetivo final no es un planeta ni una luna.

Es un asteroide gigantesco compuesto principalmente de metal que muchos científicos consideran algo mucho más extraño: el posible núcleo expuesto de un antiguo mundo destruido durante los violentos primeros años del sistema solar. Y llegar hasta él requiere usar la gravedad de Marte como si fuera una gigantesca honda cósmica.

La nave pasará peligrosamente cerca de Marte para cambiar su trayectoria

La misión Psyche de la NASA se prepara para uno de los momentos más críticos de su viaje espacial. La nave pasará extremadamente cerca de Marte para llegar a un asteroide similar al núcleo de un planeta
© NASA.

La maniobra ocurrirá el 15 de mayo. Durante el acercamiento, la sonda Psyche pasará a apenas 4.500 kilómetros de la superficie marciana viajando a casi 20.000 kilómetros por hora. Aunque parece enorme en términos terrestres, en navegación interplanetaria eso equivale a un paso extremadamente cercano.

La técnica utilizada se llama asistencia gravitacional. Consiste en aprovechar la gravedad de un planeta para acelerar o redirigir una nave espacial sin gastar grandes cantidades de combustible. En lugar de depender exclusivamente de sus motores, Psyche “robará” parte de la energía orbital de Marte para impulsarse hacia el cinturón principal de asteroides, situado entre Marte y Júpiter.

La NASA lleva décadas perfeccionando este tipo de maniobras, pero siguen siendo operaciones delicadísimas. Un pequeño error en velocidad o trayectoria puede alterar años enteros de viaje. Por eso el equipo ya realizó ajustes orbitales durante febrero de 2026, encendiendo los propulsores durante doce horas para dejar la nave exactamente en la posición correcta antes del encuentro con Marte.

El verdadero objetivo es uno de los objetos más extraños del sistema solar

La misión fue lanzada en octubre de 2023 con destino al asteroide Psyche, un cuerpo gigantesco de aproximadamente 280 kilómetros de diámetro cuya composición desconcierta a los científicos desde hace décadas. La mayoría de los asteroides están hechos principalmente de roca o hielo. Psyche no.

Las estimaciones indican que entre el 30% y el 60% de su masa podría ser metálica. Y ahí aparece la gran hipótesis: quizá no sea un asteroide convencional, sino el núcleo desnudo de un antiguo planetesimal destruido hace miles de millones de años.

En otras palabras: los restos internos de un “protoplaneta” que nunca llegó a convertirse en un mundo completo. Eso vuelve a Psyche extraordinario.

En la Tierra, el núcleo metálico permanece enterrado bajo miles de kilómetros de roca y manto. Resulta imposible observarlo directamente. Pero Psyche podría ofrecer algo parecido a una ventana natural hacia el interior profundo de los planetas rocosos. Como si el sistema solar hubiera dejado expuesto el corazón metálico de un mundo muerto.

El sobrevuelo de Marte también servirá como ensayo científico

La maniobra cerca de Marte no será únicamente un ajuste orbital. También funcionará como una enorme prueba técnica antes de llegar al asteroide en 2029. Será la primera vez que Psyche utilice su imaginador multiespectral para observar un planeta grande. La cámara puede captar distintas longitudes de onda (desde luz visible hasta infrarrojo y ultravioleta) permitiendo analizar detalles de la superficie y atmósfera marciana con enorme precisión.

Los científicos planean tomar miles de imágenes durante el acercamiento para calibrar correctamente el sistema. Además, otros instrumentos aprovecharán el encuentro.

El magnetómetro medirá cómo el campo magnético residual de Marte interactúa con partículas solares, mientras que el espectrómetro de rayos gamma y neutrones analizará cambios en la radiación cósmica alrededor del planeta. Toda esa información servirá como entrenamiento para cuando la nave llegue finalmente a Psyche.

La misión busca responder cómo nacieron los planetas rocosos

La misión Psyche de la NASA se prepara para uno de los momentos más críticos de su viaje espacial. La nave pasará extremadamente cerca de Marte para llegar a un asteroide similar al núcleo de un planeta
© NASA / JPL-Caltech / ASU.

Detrás de todo el proyecto existe una pregunta gigantesca: ¿cómo se formaron mundos como la Tierra? Los primeros millones de años del sistema solar fueron increíblemente violentos. Enormes cuerpos rocosos chocaban, se fusionaban y se destruían constantemente. Algunos sobrevivieron y se convirtieron en planetas. Otros quedaron fragmentados. Psyche podría ser precisamente uno de esos restos.

Un objeto congelado en el tiempo desde la infancia del sistema solar. Si realmente se trata de un núcleo metálico expuesto, estudiar su composición permitiría entender mejor cómo se diferenciaron internamente los planetas rocosos, cómo se formaron sus núcleos y qué procesos dominaron aquella etapa temprana del cosmos. Por eso la misión va mucho más allá de un simple asteroide.

La NASA intenta estudiar algo parecido a los restos fósiles de la construcción planetaria.

El viaje todavía es largo, pero el momento más delicado ya empieza

La llegada al asteroide Psyche está prevista para julio de 2029. Recién entonces comenzará la fase científica principal. Pero antes, la nave deberá superar uno de los momentos más críticos de todo el trayecto.

Durante el sobrevuelo, el equipo monitoreará constantemente la señal de radio enviada por la sonda utilizando la Red de Espacio Profundo de la NASA. El análisis del efecto Doppler permitirá confirmar si la asistencia gravitacional salió exactamente como estaba calculada. Y aunque parezca una simple maniobra orbital, en realidad representa algo mucho más grande.

Cada ajuste de trayectoria acerca a la humanidad a un objeto que podría revelar cómo eran los núcleos de los primeros mundos del sistema solar antes de que muchos de ellos desaparecieran para siempre.

Compartir esta historia

Artículos relacionados