Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

Desde sus comienzos, los smartwatch de han esforzado inútilmente por atraer al único público que los rechazaba: los amantes de los relojes tradicionales. Después de múltiples versiones, Samsung por fin ha dado con el equilibrio de funciones que necesita para atraer a ese público: el nuevo Galaxy Watch.

Interfaz realmente intuitiva

Después de varios años con el Apple Watch debo confesar una cosa: nunca he podido acostumbrarme a su interfaz. Me parece innecesariamente liosa y poco intuitiva. Los Galaxy Watch, en cambio, tienen una interfaz que me parece mucho más intuitiva en comparación. Desplazas a la izquierda y aparecen las notificaciones, a la derecha las aplicaciones y entre las dos un sencillo menú para la configuración.

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El desplazamiento es suave y rápido, y puede hacerse con el dedo sobre la pantalla táctil o girando la corona del reloj. Dos botones sirven para seleccionar o volver atrás. Fácil. Ese punto es importante para los que no quieren tener que cursar un master para manejarse con el reloj.

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Un smartwatch al que le suena el segundero

Samsung ha hecho especial esfuerzo para lograr que las esferas que imitan relojes analógicos del Galaxy Watch parezcan reales. En esta versión ha añadido sombras en tiempo real bajo las agujas, y la pantalla se ha mejorado para que sea más visible a plena luz del día.

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En el colmo de los detalles, las esferas analógicas suenan. El segundero hace el característico tic-tic-tic-tic de los relojes tradicionales, pero no es algo que suene todo el rato. Tan solo se aprecia si te llevas el reloj al oído.

Batería, batería, batería

Estoy escribiendo esto desde la IFA en Berlín. Llevo dos días en la ciudad y no hago mas que mirar mi muñeca desnuda. No hay nada que ver. Me dejé el Apple Watch (primera generación) en casa y lo hice adrede y por una única razón: no me apetecía tener que cargar con un cargador y un cable más, y tener que cargar el bendito reloj todas las noches.

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Ese problema lo tienen muchos otros smartwatch. Tener que cargar el reloj cada noche es un auténtico incordio que he aceptado en mi día a día, pero que se revela en todo su esplendor en momentos como los viajes.

Samsung sabe de este incordio, pero ha tardado en lograr un equilibrio satisfactorio entre consumo y batería. El nuevo Galaxy Watch de 42 mm tiene 45 horas de autonomía, pero lo realmente interesante está en el modelo de 46mm, cuya autonomía sube a las 80 horas. Obviamente no he podido comprobar la autenticidad de ese dato en esta toma de contacto, pero los representantes de la compañía (que llevan puesto el reloj desde hace semanas) aseguran que se mantiene vivo durante cinco días sin cargar siempre y cuando lo dejes en la mesita por las noches. Es la promesa que necesitaba para poder incorporar otra vez el smartwatch cuando viajo.

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Para gustos se hicieron los tamaños

El Galaxy Watch es voluminoso, sí, pero no lo es más que muchos cronógrafos analógicos tradicionales de marcas de postín. Si estás acostumbrado a uno de esos, probablemente no tengas problema en llevar este.

Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

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El mayor problema del reloj no es tanto el diámetro sino el grosor. La versión de 46 mm tiende a llenar la manga de la camisa demasiado para mi gusto, pero la de 42 es muy llevable si lo que te preocupa es el tamaño. El mayor problema es la altura. Si no estás acostumbrado a llevar reloj de ningún tipo, el Galaxy Watch te va a parecer descomunal hagas lo que hagas.

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Ahora con medidor de estrés y provocador de estrés

Entre las novedades del Galaxy Watch hay dos nuevas funciones muy enfocadas al fitness. La primeras es un medidor de estrés que sirve exactamente para calcular cómo de ansiosos estamos. Samsung no ha abundado en qué mediciones hace, aparte de la cardíaca, para medir nuestro estrés. Si nos nota demasiado quemados, nos sugiere un pequeño ejercicio de respiración. Es posible que esto les venga de perlas a personas que llevan una vida muy agitada y quieran tranquilizarse un poco. Personalmente llevo una vida agitada y me gusta así.

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La segunda función no la lleva a cabo el smartwatch. El Galaxy Watch es solo el lugar desde donde puedes gestionarla. Samsung la llama contar calorías. Yo la llamo generar estrés.

La función comienza con Bixby. El asistente personal de los Galaxy es capaz de estimar cuántas calorías tiene un plato sacándole una fotografía. Después, podemos remitir esa información al Galaxy Watch para modificar nuestros entrenamientos e ingesta en consonancia. Si eres un devoto del fitness y esta función te parece fantástica, enhorabuena. No es mi caso.

Es posible que nunca use el medidor de estrés, y es posible que nunca use el sistema para contar calorías, pero eso no quita que ambas funciones completen un sistema de medición deportiva que ya de por sí era muy completo. El nuevo Galaxy Watch tiene eso y mucho más (GPS propio, conexión propia compartida con la de tu móvil para escuchar Spotify sin llevar el smartphone...). El nuevo modelo toca las suficientes teclas correctas como para que realmente lo veas y te apetezca tener uno en tu vida. Es voluminoso sí, pero lo mismo decíamos de las pantallas de seis pulgadas en los pantalones y ahí estamos.

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Precio y disponibilidad

El nuevo Galaxy Watch ya está disponible en España con los siguientes precios: