Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

Desde sus comienzos, los smartwatch de han esforzado inĂștilmente por atraer al Ășnico pĂșblico que los rechazaba: los amantes de los relojes tradicionales. DespuĂ©s de mĂșltiples versiones, Samsung por fin ha dado con el equilibrio de funciones que necesita para atraer a ese pĂșblico: el nuevo Galaxy Watch.

Advertisement

Interfaz realmente intuitiva

DespuĂ©s de varios años con el Apple Watch debo confesar una cosa: nunca he podido acostumbrarme a su interfaz. Me parece innecesariamente liosa y poco intuitiva. Los Galaxy Watch, en cambio, tienen una interfaz que me parece mucho mĂĄs intuitiva en comparaciĂłn. Desplazas a la izquierda y aparecen las notificaciones, a la derecha las aplicaciones y entre las dos un sencillo menĂș para la configuraciĂłn.

Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

Advertisement

Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español
Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

El desplazamiento es suave y rĂĄpido, y puede hacerse con el dedo sobre la pantalla tĂĄctil o girando la corona del reloj. Dos botones sirven para seleccionar o volver atrĂĄs. FĂĄcil. Ese punto es importante para los que no quieren tener que cursar un master para manejarse con el reloj.

Advertisement

Un smartwatch al que le suena el segundero

Samsung ha hecho especial esfuerzo para lograr que las esferas que imitan relojes analógicos del Galaxy Watch parezcan reales. En esta versión ha añadido sombras en tiempo real bajo las agujas, y la pantalla se ha mejorado para que sea mås visible a plena luz del día.

Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

Advertisement

En el colmo de los detalles, las esferas analĂłgicas suenan. El segundero hace el caracterĂ­stico tic-tic-tic-tic de los relojes tradicionales, pero no es algo que suene todo el rato. Tan solo se aprecia si te llevas el reloj al oĂ­do.

BaterĂ­a, baterĂ­a, baterĂ­a

Estoy escribiendo esto desde la IFA en BerlĂ­n. Llevo dos dĂ­as en la ciudad y no hago mas que mirar mi muñeca desnuda. No hay nada que ver. Me dejĂ© el Apple Watch (primera generaciĂłn) en casa y lo hice adrede y por una Ășnica razĂłn: no me apetecĂ­a tener que cargar con un cargador y un cable mĂĄs, y tener que cargar el bendito reloj todas las noches.

Advertisement

Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

Ese problema lo tienen muchos otros smartwatch. Tener que cargar el reloj cada noche es un auténtico incordio que he aceptado en mi día a día, pero que se revela en todo su esplendor en momentos como los viajes.

Samsung sabe de este incordio, pero ha tardado en lograr un equilibrio satisfactorio entre consumo y batería. El nuevo Galaxy Watch de 42 mm tiene 45 horas de autonomía, pero lo realmente interesante estå en el modelo de 46mm, cuya autonomía sube a las 80 horas. Obviamente no he podido comprobar la autenticidad de ese dato en esta toma de contacto, pero los representantes de la compañía (que llevan puesto el reloj desde hace semanas) aseguran que se mantiene vivo durante cinco días sin cargar siempre y cuando lo dejes en la mesita por las noches. Es la promesa que necesitaba para poder incorporar otra vez el smartwatch cuando viajo.

Advertisement

Para gustos se hicieron los tamaños

El Galaxy Watch es voluminoso, sĂ­, pero no lo es mĂĄs que muchos cronĂłgrafos analĂłgicos tradicionales de marcas de postĂ­n. Si estĂĄs acostumbrado a uno de esos, probablemente no tengas problema en llevar este.

Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

Advertisement

Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español
Photo: Carlos Zahumenszky / Gizmodo en español

El mayor problema del reloj no es tanto el diĂĄmetro sino el grosor. La versiĂłn de 46 mm tiende a llenar la manga de la camisa demasiado para mi gusto, pero la de 42 es muy llevable si lo que te preocupa es el tamaño. El mayor problema es la altura. Si no estĂĄs acostumbrado a llevar reloj de ningĂșn tipo, el Galaxy Watch te va a parecer descomunal hagas lo que hagas.

Advertisement

Ahora con medidor de estrés y provocador de estrés

Entre las novedades del Galaxy Watch hay dos nuevas funciones muy enfocadas al fitness. La primeras es un medidor de estrés que sirve exactamente para calcular cómo de ansiosos estamos. Samsung no ha abundado en qué mediciones hace, aparte de la cardíaca, para medir nuestro estrés. Si nos nota demasiado quemados, nos sugiere un pequeño ejercicio de respiración. Es posible que esto les venga de perlas a personas que llevan una vida muy agitada y quieran tranquilizarse un poco. Personalmente llevo una vida agitada y me gusta así.

Advertisement

La segunda función no la lleva a cabo el smartwatch. El Galaxy Watch es solo el lugar desde donde puedes gestionarla. Samsung la llama contar calorías. Yo la llamo generar estrés.

La función comienza con Bixby. El asistente personal de los Galaxy es capaz de estimar cuåntas calorías tiene un plato sacåndole una fotografía. Después, podemos remitir esa información al Galaxy Watch para modificar nuestros entrenamientos e ingesta en consonancia. Si eres un devoto del fitness y esta función te parece fantåstica, enhorabuena. No es mi caso.

Es posible que nunca use el medidor de estrés, y es posible que nunca use el sistema para contar calorías, pero eso no quita que ambas funciones completen un sistema de medición deportiva que ya de por sí era muy completo. El nuevo Galaxy Watch tiene eso y mucho mås (GPS propio, conexión propia compartida con la de tu móvil para escuchar Spotify sin llevar el smartphone...). El nuevo modelo toca las suficientes teclas correctas como para que realmente lo veas y te apetezca tener uno en tu vida. Es voluminoso sí, pero lo mismo decíamos de las pantallas de seis pulgadas en los pantalones y ahí estamos.

Advertisement

Precio y disponibilidad

El nuevo Galaxy Watch ya estå disponible en España con los siguientes precios: