Las dietas altas en proteínas han ganado popularidad entre atletas y quienes buscan mejorar su físico. Sin embargo, un nuevo metaanálisis plantea un matiz importante: más no siempre significa mejor. El estudio revela que superar los 3,4 gramos por kilo de peso corporal al día puede disminuir de forma notable la testosterona en los hombres. Aunque la mayoría nunca alcanza esa cifra, los datos ofrecen una advertencia clara contra los excesos nutricionales.
El umbral del riesgo: cuándo la proteína afecta las hormonas
El trabajo publicado en Nutrición y Salud señala que solo a partir de 3,4 g/kg diarios de proteína se observa una caída significativa de la testosterona, que puede rondar el 30 %. En cambio, los rangos habituales —entre 1,8 y 3 g/kg— son seguros y beneficiosos para el desarrollo muscular y el equilibrio hormonal.

Cómo actúa el exceso de proteínas en el organismo
El mecanismo descrito en la revisión se relaciona con la acumulación de subproductos metabólicos como el amoníaco y con el aumento de la carga renal y hepática. En dietas extremas, sobre todo si también restringen carbohidratos, este entorno puede alterar el equilibrio hormonal y suprimir la producción de testosterona.
Quiénes están más expuestos
Los riesgos afectan principalmente a culturistas y deportistas que siguen regímenes muy restrictivos, o a quienes combinan dietas hipocalóricas severas con un consumo desproporcionado de proteínas. Para la mayoría de la población, que rara vez supera los 1,3 g/kg diarios, el peligro es prácticamente inexistente.

Más proteína no siempre es mejor
El metaanálisis desmonta la idea de que una ingesta ilimitada de proteínas aporta beneficios ilimitados. Los expertos subrayan que, dentro de los rangos recomendados, la proteína favorece el crecimiento muscular y el metabolismo saludable. Pero cruzar el umbral de 3,4 g/kg no suma ventajas y sí puede comprometer la salud hormonal.
Fuente: Infobae.