Cuando acabas de ver un
capítulo de la serie Black Mirror (salvo contadas excepciones) te invade cierta
sensación de alivio. Piensas que, al menos, todavía no se ha llegado a ese
futuro distópico donde la tecnología se vuelve aterradora. Con el siguiente anuncio de
Ikea nos acercamos a un futuro inclasificable.
Detrás de esta genialidad se encuentra
la agencia de publicidad Akestam Holst con sede en Estocolmo, quienes han
querido ir más allá que ninguno en la última campaña de publicidad de Ikea.
Bajo el lema difícil de superar, “orinar
en este anuncio puede cambiarte la vida”, la promoción de Ikea busca que las
mujeres se hagan la prueba de embarazo sobre una tira de la promo, de forma
que si sale positivo minutos después, aparecerá un descuento sobre la cuna.
Por cierto, para ello, Akestam Holst utilizó
la típica prueba de embarazo como punto de partida, ampliando la técnica para
adoptarla al formato físico de un anuncio impreso mediante el desarrollo de
materiales de superficie activa para microfluidos y diagnósticos médicos.
Horst cuenta que “la cuidadosa selección de materiales,
junto con un flujo capilar controlado, han sido cruciales para el éxito de este
proyecto”. Dicho esto, es muy difícil que
encuentres una noticia a lo largo del día que supere lo que acabas de leer. [Bloomberg]