Qué ocurre cuando un Boeing 777 intenta aterrizar con viento cruzado

El temporal de lluvia y viento huracanado que azotó el norte de Europa la semana pasada ha dejado situaciones escalofriantes como la de arriba: un Boeing 777 con 300 pasajeros a bordo intentando aterrizar con viento cruzado en el aeropuerto de Birmingham (Reino Unido). Tras tres intentos, el avión aborta el aterrizaje. Las imágenes al completo (debajo) hablan por sí solas pero, ¿qué ocurre exactamente en este tipo de aterrizajes? ¿Por qué no puede tocar tierra el avión?

Para poner un poco de contexto a las imágenes, le hemos preguntado a Joe Hanson, autor de la popular página de ciencia It´s ok to be smart y especialista en poner números a las cosas. Nos lo explica debajo:

Los pilotos aseguran que este tipo de aterrizajes son casi rutinarios, que los hacen muchas veces. No estoy de acuerdo. Las imágenes son aterradoras.

“Un 777 aproximándose al aeropuerto de Birmingham con viento cruzado...” suena casi como el comienzo de un problema de matemáticas de la escuela. Y en realidad lo es. Es un ejemplo de lo que conocemos como “suma vectorial”. El viento cruzado normalmente empujaría al avión fuera de la pista. Para contrarrestar ese vector de viento cruzado, el piloto desvía el cuerpo del avión del centro de la pista (una maniobra conocida como crabbing) y, dependiendo del ángulo del viento, ajusta la velocidad de forma que la velocidad resultante al tocar tierra se alinee con la pista.

Esto es muy difícil por dos motivos. Uno, girar un enorme avión en el último instante, sin pasarse de giro, mientras llevas a bordo a cientos de nerviosos pasajeros, no es una tarea sencilla. Si hay suficiente viento cruzado, el giro del timón del ala trasera puede no ser lo suficientemente potente como para eliminar el desvío lateral. Durante las pruebas del avión, los fabricantes de hecho prueban el viento cruzado máximo que el avión puede soportar de forma segura justo debido a ese giro de último segundo. Además, los pilotos también tienen miedo y si no están seguros, no van a aterrizar (como ocurre en este caso).

Por supuesto, tuve que hacer los cálculos. El Boeing 777 suele aterrizar a una velocidad de entre 250 y 260 kilómetros hora. Este avión parece que está girado unos 20 grados respecto al centro de la pista. Calculando los vectores, el viendo cruzado probablemente es superior a los 80 km/h. El Boeing 777 tiene una máxima capacidad de viento cruzado de 77 Km/h. El piloto tomó una muy buena decisión al no aterrizar. Explicado en un gráfico:

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Joe Hanson es el autor de la serie sobre ciencia en YouTube It’s Okay To Be Smart. Puedes seguirlo en Twitter aquí. También lo encontrarás en Tumblr. [vía Gizmodo US]

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