Una serie de imágenes satelitales ha reactivado el debate sobre el destino final de un lote de cazas rusos Su-35 originalmente destinados a Egipto. Si bien no existe confirmación oficial, los indicios señalan un giro inesperado: su llegada a Argelia. Esta maniobra podría estar influida por sanciones estadounidenses, presiones diplomáticas y alianzas cada vez más estrechas en el tablero global de defensa.
Nuevas pistas desde el cielo: ¿Qué revelan las imágenes?

La base aérea de Ain Beida, en Argelia, ha cobrado protagonismo tras la difusión de imágenes satelitales que muestran la presencia de cazas Su-35, un modelo de combate ruso de alta gama. Estas fotografías fueron recogidas por Maxar Technologies y analizadas en un informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), lo que da mayor credibilidad a la hipótesis de una transferencia no anunciada públicamente por ninguna de las partes.
Aunque no hay declaraciones oficiales, la fuerte relación entre Argel y Moscú hace que esta posibilidad no resulte descabellada. Argelia ya había sorprendido al mundo militar con su pedido de cazas furtivos Su-57, lo que consolidó su papel como comprador clave de armamento ruso.
El eslabón perdido: Egipto, Irán y la presión de Washington

La historia de estos Su-35 comienza realmente en 2018, cuando Egipto cerró un contrato por unos 3.000 millones de dólares para adquirirlos. Pero en 2019, bajo amenaza de sanciones por parte de Estados Unidos bajo la Ley CAATSA, el gobierno egipcio canceló abruptamente la compra. Para ese momento, ya se habían fabricado varias unidades en la planta Yuri Gagarin de Komsomolsk del Amur, y muchas permanecían almacenadas a la espera de un nuevo destino.

Uno de esos destinos alternativos podría haber sido Irán, que necesita con urgencia sustituir su envejecida flota de F-14 Tomcat. Si bien no hay imágenes que lo prueben, un alto mando de la Guardia Revolucionaria iraní confirmó en enero que parte del lote sería recibido por su país.
Los indicios que refuerzan la teoría de la transferencia a Argelia

A lo largo de los últimos meses, diversos reportes y nuevas imágenes han ido construyendo un mapa que apunta con fuerza a Argelia. Una aeronave de transporte An-124 Condor habría sido captada en Rusia cargando lo que parece ser el fuselaje de un Su-35. Semanas más tarde, un avión con características similares fue fotografiado al llegar a la base aérea argelina.

El detalle más revelador llegó después: un caza con insignias de Argelia, claramente visible y listo para operar. A esto se suma que otras cuatro unidades almacenadas en la planta rusa fueron vistas con marcas del país africano, lo que refuerza la teoría de una reorientación total del destino del lote originalmente fabricado para Egipto.
Un rompecabezas de alto vuelo aún sin resolver
Aunque los datos son fragmentarios, el conjunto de evidencias apunta a una redirección silenciosa pero estratégica de estos cazas. ¿Confirmará Rusia oficialmente este traspaso? ¿Qué papel jugará Argelia en el nuevo equilibrio militar regional? ¿Y qué otros movimientos aún no han sido detectados?
En un escenario marcado por tensiones geopolíticas, sanciones cruzadas y alianzas poco convencionales, cada imagen desde el espacio puede esconder una historia que todavía no ha sido contada por completo.