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Uso y software

Image: Julio Cerezo
Image: Julio Cerezo

En la sala de máquinas de ambos teléfonos nos topamos con un chip MediaTek Dimensity 7050, un procesador más que cumplidor que promete 5G y un rendimiento fluido para las tareas de nuestro día a día. Es cierto que el Realme 11 Pro Plus tiene un puntito extra de RAM (12 GB frente a los 8 GB del Pro) que nunca está de más tener, pero a la hora de la verdad solo he notado una ligera diferencia entre ambos cuanto me he puesto a jugar con el teléfono, el resto del tiempo los dos modelos me han parecido muy similares en su desempeño.

Otro de los puntos diferentes entre ambos teléfonos tiene que ver con su carga rápida. Mientras que el Realme 11 Pro viene con una carga de 67 W, el 11 Pro Plus se dispara hasta los 100 W. No son las cifras de infarto que hemos visto en otros teléfonos de Realme como el GT Neo 5, pero siguen siendo ciertamente buenas: en menos de 30 minutos tendrás completamente cargado tu Realme 11 Pro Plus, y en unos 45 minutos tu Realme 11 Pro.

La batería quizás no sea para tirar cohetes, puesto que dependiendo de las actividades le suelo sacar entre 4 y 5 horas de pantalla activa, pero es cierto que al final es algo que se termina compensando con la carga rápida de ambos teléfonos.

A nivel de software empiezo a echar en falta algo más de atención en los detalles por parte de Realme. No me malinterpretéis, tanto Android 13 como la capa de personalización de Realme funcionan con fluidez y dan infinidad de opciones al usuario. Pero hay algunos puntos que consiguen desesperarme, como la cantidad de bloatware que viene preinstalado en los teléfonos o que algunas preferencias que hemos modificado (como la disposición de los botones del mosaico de acceso rápido) se reseteen con cada actualización del sistema operativo.

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