Cómo instalar Ring Intercom

Abrir la caja de Intercom por primera vez es una experiencia un poco intimidatoria. Demasiados cables desconocidos y un destornillador no auguran precisamente facilidad de instalación. Para empeorar, el dispositivo es una sencilla cajita blanca. Cuando abras su tapa (sujeta mediante imanes) descubrirás que solo tiene un botón y que todo lo que dicen las instrucciones es: “Descarga la aplicación Ring”.
Descargada la app (disponible para iOS y Android), esta nos pide escanear un código BIDI asociado indisolublemente a nuestro dispositivo y sin el que es imposible acceder a él, lo que ya garantiza cierta seguridad. Ring nos solicita darnos de alta en una cuenta (doble verificación incluida), que a partir de ese momento servirá para gestionar todos nuestros dispositivos Ring desde esa misma app. Por último, asocia la cuenta con una dirección postal concreta y da comienzo a un tutorial de instalación.


El tutorial nos guía para identificar nuestro modelo de telefonillo y así elegir el cable adecuado para él. Ring también pone a disposición en su página web un comprobador de compatibilidad para que averigües si el interfono de tu casa es compatible con el sistema antes de comprarlo.

El tutorial de instalación nos guía paso a paso para conectar una serie de cables que ya vienen listos. Tan solo hay que aflojar tornillos, conectar los cables en la posición que se indica y volver a apretar. El proceso está tan bien explicado que hace la conexión asequible incluso para alguien que no sepa nada de electrónica. Una vez conectados los cables solo hay que fijar el Ring Intercom a la pared con tornillos o con la cinta adhesiva que trae.