Rendir bien durante el día empieza con un buen descanso. Sin embargo, los ronquidos pueden convertirse en una pesadilla nocturna tanto para quien los sufre como para quienes le rodean. Lejos de ser una rareza, son señales de que algo no va bien. Desde Harvard proponen siete claves accesibles para dormir mejor y, quizás, también vivir mejor.
¿Por qué roncamos más de lo que creemos?
Roncamos cuando el aire no fluye correctamente al dormir y hace vibrar los tejidos blandos de la garganta y la nariz. Este sonido, a menudo subestimado, puede señalar problemas respiratorios más serios, como la apnea del sueño.

Según Harvard Health, factores como dormir boca arriba, el exceso de peso, el consumo de alcohol o incluso un dormitorio mal acondicionado pueden favorecer la aparición de ronquidos. Afortunadamente, cambiar ciertos hábitos puede reducir o incluso eliminar este problema.
Cambios sencillos que pueden marcar la diferencia
Dormir de lado en lugar de boca arriba es una recomendación directa de los expertos. Usar una almohada de cuerpo entero ayuda a mantener esta postura toda la noche.
También se sugiere perder peso si hay sobrepeso, ya que la grasa en el cuello presiona las vías respiratorias. Incluso una bajada moderada puede reducir notablemente los ronquidos.
Otro hábito a revisar: el alcohol. Relaja en exceso los músculos de la garganta, lo que obstruye la respiración. Evitar su consumo en las horas previas al sueño puede mejorar la calidad del descanso.
Cuidar las vías respiratorias y dejar de fumar
La congestión nasal, ya sea por alergias o por problemas estructurales, puede dificultar el flujo de aire. Usar tiras nasales, realizar enjuagues con suero fisiológico o tomar una ducha caliente antes de dormir pueden ser medidas útiles.
En cuanto al tabaco, sus efectos sobre las vías respiratorias agravan los ronquidos. Abandonar el hábito (o al menos reducir la exposición al humo) es clave para la salud respiratoria nocturna y diurna.
Tecnología y ambiente: aliados del buen descanso
Si todo lo anterior falla, es momento de consultar a un especialista. La apnea del sueño es un trastorno común y tratable, pero ignorarlo puede tener consecuencias graves. Desde dispositivos CPAP hasta protectores bucales o almohadas inteligentes, la tecnología ofrece cada vez más opciones.

También conviene revisar el entorno del dormitorio: aire demasiado seco, luces artificiales o ruidos nocturnos pueden influir más de lo que creemos. Un humidificador, cortinas opacas y un horario constante son aliados fundamentales.
Cuándo pedir ayuda profesional
Si los ronquidos son intensos, acompañados de despertares repentinos, cansancio extremo durante el día o dificultad para concentrarse, puede que estés frente a una señal de alarma.
Un diagnóstico temprano permite abordar no solo los ronquidos, sino también problemas mayores como la apnea obstructiva del sueño, que afecta tanto la respiración como la salud cardiovascular. Ignorarla no es una opción: tratarla puede cambiar tu descanso… y tu vida.
Fuente: Infobae.