Desde que se anunció, los fans de Star Wars de todas partes sentían increíble curiosidad por la nueva serie, Skeleton Crew. Aunque está ambientada en el período conocido entre Return of the Jedi y The Force Awakens, Skeleton Crew es como la serie más original que haya sacado la franquicia en años. No hay sables de luz, ni Rebeldes y tal vez incluso ni siquiera Imperiales. Son solo cuatro chicos en una nave espacial perdidos en una muy, muy lejana galaxia.

Ahora que llegaron los primeros dos episodios de la serie queda en claro que se trata exactamente de eso. Es una historia simple ambientada en una sección desconectada del universo Star Wars relatada desde la perspectiva de personajes y cineastas que son nuevos en el universo Star Wars. Como resultado, tal vez temáticamente no sea intensa pero está llena de lo que hace que Star Wars sea lo que es: misterios antiguos, naves geniales, asombrosas criaturas, mucha aventura y más. A nosotros nos gusta.
Aventura en la muy, muy lejana galaxia

Vemos piratas que intentan saquear una nave, y una tripulación que se amotina contra su “misterioso líder”. Vamos a At Attin, un planeta suburbano de clase media alta, idealista. Limpio. Tranquilo. Nada que ver con Star Wars, o al menos eso parece. Conocemos a Win (Ravi Cabot-Conyers) y a su mejor amigo Neel (Robert Timothy Smith), dos chicos como cualquier otro, con su escuela, sus amores, sus sueños, peleas, jugando a ser Jedis.
Es uno de los ejemplos de que Skeleton Crew se centra en algo que no vimos en Star Wars: la perspectiva de los de afuera. Aquí los chicos conocen la imagen completa, pero no forma parte de sus vidas. Saben lo que han leído, o lo que les dijeron, y al menos a Wim le encanta. En la escuela habla de ser un héroe cuando sea mayor. Fuera de eso son chicos normales en el universo Star Wars, pero aislados de ese mundo.
Luego conocemos a Fern (Ryan Kiera Amstrong) y KB (Kyriana Kratter), dos chicas con un sentido parecido de la aventura, con gusto por el peligro. Y allí tenemos que reconocer que son todos carismáticos y singulares. Te encariñas. Wim es todo curiosidad. Neel es todo ingenuidad. Fern es confiada y segura de sí misma. KB es tranquila y cool. Son personajes de Star Wars que te gustarán enseguida. Y la serie recién empieza.

Los dos primeros episodios narran la simple historia llena de encanto y con muchos detalles de Star Wars que en conjunto funcionan como una alegre alquimia. Los chicos encuentran una nave espacial enterrada. Y allí comienza la aventura. Jude Law llega justo después de los dos episodios, aunque en los créditos del primero aparece su nombre pero no lo ves, aunque…se trata del capitán pirata Silvo del comienzo del episodio uno.
Hay mucho por descubrir además de la aventura espacial de los chicos en la galaxia. Todo cobra vida gracias al increíble elenco, excelentes personajes y el fascinante nuevo punto de vista de Star Wars. La serie es muy interesante, y esperamos que haya mucho, mucho más por ver.