Photo: Juan Salamanca (Pexels)

2018 está siendo un año fatídico en las piscinas de Alemania. La Asociación Alemana de Socorristas (DLRG) ha registrado ya más de 300 personas ahogadas en el país en lo que va de año, entre ellas 20 menores. Respecto a estos últimos casos, la asociación apunta a un culpable inesperado: los móviles.

El portavoz de la DLRG Achim Wiese ha ralacionado los casos de niños ahogados en piscinas, embalses o playas con la excesiva atención que los padres prestan a los móviles: “Hay demasiados padres que no se están tomando en serio la advertencia. Cuando tus hijos o nietos estén en el agua, deja el móvil a un lado.”

De la misma manera se expresaba Peter Harzheim, portavoz de la Federación de Supervisores de Piscinas. “Cada día observamos el mismo comportamiento”, explica Harzheim. “La gente se piensa que la piscina es como una guardería y no presta atención.”

En el pasado, los padres y abuelos pasaban más tiempo con sus hijos en la piscina, pero cada vez más progenitores están tan absortos en sus móviles que no prestan atención a sus hijos. Es muy triste que algunos padres se comporten de manera tan negligente.

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La adicción al móvil no ha sido el único blanco de los socorristas. La asociación, que es la más grande del mundo con más de 40.000 voluntarios, ha señalado al gobierno alemán como parte culpable en el aumento del número de ahogados. La DLRG y otras asociaciones piden que la natación sea obligatoria en el sistema de enseñanza alemán.

“La falta de ayudas a los cursos de natación y las dificultades en el acceso de las escuelas a las piscinas corren el riesgo de convertir a Alemania en un país de gente que no sabe nadar”, explica Axel Dietrich, de la Asociación Alemana de Natación. “La gente no tiene la formación adecuada y a resultas de ello no sabe como comportarse en el agua si tiene algún problema”. [vía The Guardian]