Condiciones únicas del desierto de Nazca
El desierto de Nazca tiene condiciones climáticas particulares que han favorecido la preservación de estas figuras. Con 500 kilómetros cuadrados de extensión y un clima extremadamente seco, la falta de lluvias y la ausencia de viento han permitido que estas líneas y figuras sobrevivan a través de los siglos. La creación de los geoglifos se basaba en levantar la capa superficial de pequeñas piedras rojizas, exponiendo una capa amarillenta que daba forma a los diseños.
Los geoglifos se dividen en dos grupos principales. Uno de ellos está compuesto por grandes figuras geométricas y líneas rectas, algunas de varios kilómetros de largo y otras con un tamaño promedio de 90 metros. Por otro lado, están los geoglifos de tipo relieve, más pequeños y con formas más detalladas.
El aporte de la inteligencia artificial al descubrimiento
La IA ha jugado un papel clave en este reciente avance. Liderado por el científico Masato Sakai, de la Universidad de Yamagata, el equipo de investigación empleó un sistema desarrollado por IBM para analizar imágenes de alta resolución del desierto de Nazca, obtenidas desde aviones y satélites. La tarea de identificar figuras en estas imágenes habría tomado años si se hubiera realizado manualmente. Sin embargo, la IA pudo proponer más de mil candidatos en cuestión de meses, de los cuales los arqueólogos confirmaron la existencia de 303 nuevos geoglifos, todos ellos de tipo relieve.
Según Sakai, la ventaja principal de utilizar inteligencia artificial es la aceleración del proceso de descubrimiento. El desierto de Nazca es un área enorme que cubre más de 400 kilómetros cuadrados, y aunque la parte norte ha sido estudiada de manera intensiva, muchas figuras de tipo relieve habían pasado desapercibidas en el resto del desierto debido a su pequeño tamaño y al deterioro causado por el paso del tiempo.
Patrones y posibles funciones de los geoglifos
El creciente número de figuras descubiertas ha permitido a los investigadores establecer patrones y diferencias entre los tipos de geoglifos. La mayoría de los geoglifos grandes representan animales y plantas silvestres, mientras que los de tipo relieve muestran en su mayoría figuras humanas o elementos modificados por el hombre, como animales domesticados y cabezas decapitadas. Según los autores del estudio, estos elementos formaban parte de escenas de sacrificios humanos.
La ubicación de estas figuras también da pistas sobre su propósito. Los geoglifos de tipo relieve suelen encontrarse cerca de senderos, lo que sugiere que fueron creados para ser observados por quienes transitaban por esos caminos. En cambio, los grandes geoglifos lineales aparecen cerca de las rutas ceremoniales que conducen al centro ceremonial de Cahuachi, un lugar de importancia espiritual para la cultura Nazca. Estas figuras podrían haber sido utilizadas como paradas rituales durante los peregrinajes a este centro.
El futuro de la arqueología y la inteligencia artificial
Aunque los investigadores no descartan otras posibles funciones de los geoglifos, como calendarios o mapas astronómicos, están convencidos de que la inteligencia artificial tiene el potencial de revolucionar el campo de la arqueología. El avance logrado en el desierto de Nazca es un claro ejemplo de cómo la tecnología puede transformar nuestra comprensión del pasado y desenterrar secretos que parecían perdidos para siempre.