Una de las afecciones más comunes y debilitantes para los adultos mayores tal vez pronto sea mucho más tratable. Los científicos han desarrollado varias terapias potencialmente revolucionarias para la osteoartritis de rodilla.
Los equipos de investigación de la Universidad Duke, la Universidad de Colorado en Boulder y la Universidad de Columbia han creado novedosas intervenciones que buscan resolver las causas que originan la osteoartritis de rodilla como parte de un proyecto más grande, encabezado por el gobierno. En estudios con animales los tratamientos se mostraron prometedores para detener o incluso revertir la degeneración de la rodilla, en algunos casos solo con una simple inyección. Los tres equipos avanzan con ensayos clínicos en humanos, que podrían comenzar ya el próximo año.
“Estamos avanzando, de solo gestionar el dolor y cambiar las articulaciones desgastadas, a verdaderamente restaurar el movimiento natural, apoyando la longevidad y ayudando a la gente a vivir la vida que desea”, dijo Alicia Jackson, directora de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada en Salud (ARPA-H), principal fuente de financiación del proyecto en declaraciones de la agencia el lunes.
Avances en la investigación
La ARPA-H es una agencia relativamente nueva que se creó bajo la órbita del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. en 2022. Su propósito es financiar investigación biomédica de alto riesgo y alta recompensa que dé como resultado avances revolucionarios en la atención de la salud. Uno de sus primeros proyectos fue el programa NITRO, de Innovaciones Novedosas para la Regeneración de Tejidos en la Osteoartritis.
Esta semana la ARPA-H anunció que tres de los equipos de investigación financiados por el programa NITRO han mostrado resultados tan prometedores en ensayos de animales como para que ahora avancen a la segunda fase del programa.
Los investigadores de la Universidad Duke están trabajando en varios tratamientos experimentales que buscan ayudar al cuerpo a que naturalmente regenere el cartílago y el hueso erosionados en quienes sufren esta afección. En los estudios efectuados hasta ahora, los animales tratados mostraron que se les había restaurado el tejido articular y el dolor había disminuido.
Los investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder han diseñado proteínas diseñadas que podrían cubrir los faltantes de cartílago o hueso desgastados utilizando las células progenitoras del propio cuerpo. En estudios con animales el tratamiento logró ayudar a eliminar los defectos en la rodilla en unas cuatro a ocho semanas. Crearon además un nuevo método para administrar una droga ya aprobada y existente en las rodillas dañadas.
El equipo de Columbia desarrolló implantes vivos impresos en 3D de la articulación de la rodilla con células madre y materiales biodegradables. Los implantes, diseñados para los casos más avanzados, deberían tolerarse mejor y doler menos que las prótesis de metal o plástico que se usan hoy, y ayudarían también a que el cuerpo regenere su tejido natural de articulación y huesos.
¿Potencial cura?
Se calcula que la osteoartritis de rodilla afecta a unos 365 millones de personas en todo el mundo, lo que incluye a 14 millones de estadounidenses. Aunque estos tratamientos experimentales se han probado hasta ahora solamente en animales, bien podrían llevar a los primeros tratamientos curativos para esta afección, o al menos a una vida mejor para los millones de personas que sufren a causa de ésta.
“Este hito nos acerca más a un futuro en que podamos tratar la causa raíz de la osteoartritis y no solamente los síntomas”, dijo Benjamin Alman, cirujano traumatólogo e investigador principal del equipo de Duke en declaraciones de la universidad. “Nuestro objetivo a largo plazo es ayudar a las personas a que se mantengan activas, independientes y con movilidad durante más tiempo”.
La próxima fase del programa NITRO involucrará ensayos clínicos en Fase I, que planean iniciar en 18 meses.