SpaceX comenzó como una compañía que desarrollaba cohetes reutilizables, esperando reducir los costos de entrar al espacio. Lo han logrado, y muchos clientes – incluida la NASA – ahora envían carga al espacio a través de SpaceX. También, ahora opera su propio servicio de internet satelital, Starlink. Sin embargo, Starlink tiene competencia, aunque nadie ha logrado siquiera parte del éxito que tiene. Amazon, por ejemplo, avanza muy lentamente hacia ese objetivo para tener su propia red. Esos competidores necesitan cohetes para lanzar sus satélites al espacio, y no hay muchas opciones además de SpaceX y Rocket Lab, de Nueva Zelanda. Amazon utilizará a SpaceX para enviar sus satélites Kuiper a órbita.
Allí se crea un evidente y potencial conflicto de intereses: SpaceX tiene algo que su competencia necesita desesperadamente, así que ¿qué sucederá?
Según The Wall Street Journal los clientes de SpaceX a veces tienen que ceder, haciendo concesiones en el espectro, que es espacio valioso pero finito y que se utiliza para poder brindar internet en tierra. Los gobiernos suelen subastar ondas de aire por miles de millones de dólares y también colaboran con la mediación entre los diferentes usuarios para minimizar interferencias.
Según el Journal, en 2022 SpaceX le pidió a su competidor OneWeb que hiciera concesiones en su uso del espectro al tiempo en que negociaban el lanzamiento de sus satélites. Eso podría significar diferentes cosas pero las compañías de satélites suelen operar dentro del mismo rango de frecuencia y SpaceX quería que OneWeb ajustara sus operaciones para minimizar interferencias. OneWeb confirmó que llegaron a un acuerdo sobre el espectro, aunque informó que no tenía relación con sus negociaciones para el lanzamiento.
Mediación en disputas
Otra compañía, Kepler Communications de Canadá, contrató a SpaceX para lanzar al espacio 16 de 23 satélites para una red que espera utilizar para comunicación únicamente en el espacio. Parece que necesitó que se involucrara el gobierno canadiense como mediador en la disputa por compartir espectro asignado con SpaceX.
Este mes el gobierno sumó satélites Starlink a la lista de satélites extranjeros con permiso para operar en Canadá, lo que le abre a SpaceX las puertas para ofrecer su servicio en el país. Todavía hace falta coordinar cómo se compartirán las ondas de aire.
No se sabe lo que pasaría si Kepler o OneWeb se hubiesen negado a cooperar con las existencias de SpaceX. El Journal señala que desde SpaceX internamente dicen que esto beneficiaría tanto a Starlink como a los clientes externos, pero las compañías de satélites esperan que haya más compañías de cohetes que compitan con SpaceX.
En cuanto a SpaceX, seguramente será Starlink la compañía que tenga prioridad para lanzar satélites al espacio.