Imagina ir de camino al trabajo una mañana y recibir una notificación en el teléfono: “alerta climatológica grave: aviso de tsunami en tu ciudad hasta las 9:28”. Seguramente entrarías en pánico, si no fuera porque tienes muy reciente el precedente de Hawái: la alerta —una vez más— era falsa. La desmintió el propio Servicio Meteorológico…