Mis primeras impresiones con la BlackBerry Passport no fueron demasiado prometedoras. Era una pieza de hardware (casi) cuadrada, voluminosa, aparatosa y con un teclado físico (¿Hola? ¿Eres tú, 2007?). La probé, asumí una vez más que BlackBerry no iba a volver de su particular ruta hacia los infiernos y me olvidé del tema. Pero un…
Hay días en las que imagino el futuro de BlackBerry como un pasillo lleno de puertas. Un pasillo bien largo. Si el tiempo fuese una medida de longitud, un pasillo de dos años de duración. De algunas de esas puertas cuelgan letreros, dicen, con una elegante tipografía: «Resurrección». Y por algún motivo, después, veo a…