Los investigadores que lo hen descubierto lo llaman “El jacuzzi de la desesperación” y ciertamente lo es, al menos para los peces y pequeños crustáceos que se acercan demasiado. Bajo este peculiar nombre se oculta un estanque submarino de salmuera tan tóxico que permitirá estudiar ecosistemas extremos como los que quizá podamos encontrar en otros…