Ocurrió el 23 de marzo de 1976, el mismo año que el avión supersónico Concorde hacía su aparición, un barrio de Tokio veía como una ráfaga de apenas unos segundos penetraba directamente sobre la mansión del todopoderoso Yoshio Kodama. Nadie podía imaginarse lo que acababa de ocurrir. Si uno acudiera hoy a la zona, la…