Mucho antes del siglo XIX, existían escrituras pre-budistas donde varios pueblos del Himalaya hablaban de una criatura simiesca de pelo largo y blanco cuyo rugido era indescriptible. Con el tiempo, estas historias sobre esa figura legendaria han terminado en un mismo nombre: Yeti. No confundir con otras “variaciones” como el “abominable hombre de las nieves”…
Lo llaman el monstruo de Muriwai, y lo describen como una masa informe de tentáculos como gusanos que se agitan. La criatura ha causado gran desasosiego entre algunos neozelandeses. A más de un español, sin embargo, lo que hace este “monstruo” es invitarnos a poner agua a hervir. El Monstruo de Muriwai no es otra…