Pocas veces se pueden contar historias tan surrealistas como la que tuvo lugar a comienzos del nuevo milenio en la Columbia Británica. En este relato verídico hay tres protagonistas y un damnificado. El cliente de un hotel, pepperoni (muy picante), gaviotas (muchas) y una habitación. Esto fue lo que ocurrió. Año 2001, Nick Burchill, un…