Miércoles de la semana pasada en Long Island. Algunos de sus residentes comenzaron a ver misteriosas máquinas expendedoras cuyos contenidos iban a poner en alerta a los vecinos. Las máquinas anunciaban que vendían bolígrafos, pero en realidad dispensaban pipas para fumar crack. Al poco tiempo, los funcionarios del condado de Suffolk comenzaron a recibir quejas…