A solo miles de kilómetros por encima de nuestras cabezas hay dos escudos de radiación que durante años se temía que pudieran ser un obstáculo para misiones tripuladas a otros planetas. Hoy estamos de enhorabuena. Los cinturones de Van Allen no son tan peligrosos como se creía Hace algo más de cincuenta años el físico…
Modo
Síguenos en