Los seres humanos nos sorprendernos mucho la primera vez que escuchamos nuestra voz en una grabación. ¿Dios mío, ese soy yo? Pues lo cierto es que sí. Los huesos del cráneo hacen que oigamos nuestra propia voz muy diferente, pero hay un truco para saber cómo nos oyen los demás. El problema que hace que…