En 2016, Rusia aprobó una ley antiterrorista que requiere a los servicios de mensajería colaborar con las autoridades para que estas puedan descifrar sus comunicaciones. En marzo, el Kremlin dio 15 días a Telegram para entregar sus claves de cifrado, pero la compañía se negó. El viernes, un tribunal de Moscú ordenó cortar el acceso…