En 1843, Samuel Morse obtuvo luz verde y una partida de 30.000 dólares para instalar la primera línea de telégrafo del mundo. Así nacieron los postes de teléfono, pero la idea de Morse era instalar sus cables bajo tierra. ¿Por qué acabó colgándolos en lo alto de palos? y, más aún ¿por qué se sigue…