Un poste de cableado en Tailandia, en la actualidad
Photo: AP Images

En 1843, Samuel Morse obtuvo luz verde y una partida de 30.000 d√≥lares para instalar la primera l√≠nea de tel√©grafo del mundo. As√≠ nacieron los postes de tel√©fono, pero la idea de Morse era instalar sus cables bajo tierra. ¬ŅPor qu√© acab√≥ colg√°ndolos en lo alto de palos? y, m√°s a√ļn ¬Ņpor qu√© se sigue haciendo?

La idea de colgar los cables en lo alto de largos postes de madera nació por pura desesperación. Morse comenzó instalándolos bajo tierra, pero los cables resultaron defectuosos y el proyecto comenzó a peligrar. El presupuesto y el plazo de ejecución dictados por el Congreso de Estados Unidos se acababan, así que Morse y sus ingenieros optaron por la solución menos elegante pero más efectiva: los postes de telégrafo.

El proyecto fue un éxito sin precedentes considerando que antes del telégrafo una noticia podía tardar ocho días en cruzar Estados Unidos de costa a costa a lomos del servicio postal Pony Express. Antes de que existiera ese servicio las noticias podían tardar más de 100 días, si es que llegaban alguna vez a su destino. La eficacia del telégrafo hizo que sus redes se multiplicaran como un reguero de pólvora. La abundancia de árboles dio a las empresas todo el material barato que necesitaban para tender líneas de postes y cables.

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A comienzos del siglo XX el despliegue de las redes de luz el√©ctrica y tel√©fono se encontr√≥ con una magnifica infraestructura ya existente a la que solo hab√≠a que a√Īadir m√°s cables. El cielo de las ciudades se lleno de l√≠neas y m√°s l√≠neas que pintaron un extra√Īo paisaje de modernidad.

Una calle de Seattle, en 1952
Photo: Paul Dorpat
Construcción de una línea de postes de teléfono en Nueva York, 1903
Photo: IEEE Global History Network

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Cableado eléctrico y estructura que lo sujeta en una calle en Vancouver, Canadá, 1914
Photo: Vanalogue

Hoy en d√≠a, los postes son el soporte a una pl√©tora de diferentes cables. Dependiendo del pa√≠s y la ciudad, los familiares palos llevan cables el√©ctricos de media y baja tensi√≥n, Internet, cables de televisi√≥n, alumbrado p√ļblico, se√Īalizaci√≥n vial... Fuera de los n√ļcleos urbanos, enormes torres de alta tensi√≥n distribuyen energ√≠a de un lado a otro. Las quejas sobre estos postes no son nuevas. Desde que Morse instalara los primeros ha habido diferentes voces criticando su fealdad y problemas de seguridad relacionados con incendios, vegetaci√≥n, desastres naturales y fauna salvaje.

Esos problemas no son ajenos a la vida moderna. Cada a√Īo incendios, huracanes, tormentas de nieve o un simple oso que pasaba por all√≠ y decidi√≥ rascarse la espalda generan apagones, fallos en el servicio y millones de d√≥lares en gastos. ¬ŅPor qu√© seguimos manteniendo una infraestructura aparentemente obsoleta, peligrosa y que afea las ciudades?

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Tendido eléctrico derribado tras el huracán Harvey
Photo: AP Images

La respuesta nos devuelve a Samuel Morse y a sus cables subterráneos defectuosos. Resulta que enterrar una línea de cables no es en absoluto una tarea sencilla. Cavar una zanja es lo de menos. El problema es el aislamiento. Los cables eléctricos a menudo sufren subidas de temperatura. Al aire libre estas subidas se disipan en el aire, pero bajo tierra es mucho más complejo.

El segundo problema es el aislamiento. Bajo tierra es preciso aislar los cables de manera mucho más segura, y hacerlo cuesta una fortuna. Incluso aunque dediquemos millones de dólares a aislamiento, las líneas subterráneas siguen siendo muy vulnerables a un elemento: el agua. No es raro que las inundaciones produzcan cortes en la corriente al anegar cables, subestaciones o transformadores que sin embargo pueden resistir el chaparrón si están en lo alto de una torre.

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Samuel Morse, en una demostraci√≥n p√ļblica de su tel√©grafo.
Illustration: Scientific American (1871)

Finalmente, y como el propio Morse descubri√≥, detectar un fallo en una l√≠nea subterr√°nea es un proceso mucho m√°s engorroso que hacerlo al aire libre. A√ļn a pesar de todos sus contras, la idea de los ingenieros de Edison es el mal menor, un mal menor que seguir√° con nosotros hasta que encontremos otra tecnolog√≠a de transmisi√≥n que no requiera cables. [California Public Utilities Commission v√≠a Popular Mechanics]