¿Quién no se ha pasado minutos (¿horas?) tratando de barrer esas diabólicas migas y restos que se niegan a saltar del suelo al recogedor (o “pala” en Latinoamérica) por mucho que pases y pases la escoba? Se acabó tener que doblarte la espalda o querer sacudir el mantel por la ventana: esta papelera con aspiradora…